Solo la cuenta de Instagram ha conseguido 1700 seguidores en solo dos meses de apertura
MÁLAGA- “Nada de lo que vendemos está comprado en el polígono. Todo lo hacemos nosotros”, es lo que a la CEO de Temporánea Concept Shop le gusta explicar nada más llegar uno a su tienda de la calle Santos número 4 de Málaga capital. Ester Ramos (Málaga, 1976), periodista y profesora de Historia, ama su tierra por encima de todo, condición indispensable para llegar a una idea que, dice, “a todos los malagueños se les ha pasado por la cabeza alguna vez materializar, pues Málaga necesitaba objetos que hablaran bien de ella, que la representaran de verdad”. Por eso, cuando el cliente entra por la puerta de Temporánea lo primero que aprecia es un sinfín de imágenes frescas de la ciudad, una arquitectura y paisajes culturales jamás representados antes por los habituales objetos que se venden como souvenir. “Tenemos obsesión por la belleza, por una arquitectura a la que no se le ha dado el valor merecido y por un diseño gráfico elegante, fino, limpio y festivo al mismo tiempo. Cuando diseñamos las postales, los imanes de nevera o las camisetas nos imaginamos que el souvenir tiene que cumplir una función, la de enviar al exterior un mensaje de modernidad, de buen hacer, de creatividad, en definitiva”, asegura Ramos.
Así, no es raro encontrar una tote bag del edificio neomudéjar de la calle Sagasta número 5 de la capital, una postal de los Baños del Carmen o un imán del Cementerio Inglés. “Existe una arquitectura única en nuestra ciudad que se reconoce por el malagueño aunque su historia y sus características se desconozcan. Y ahí es donde el souvenir nos parece un objeto ideal para hacer didáctica incluso con aquellos que residen en Málaga y cada día conviven con esos edificios”, dice la profesora, convencida de que la tienda puede convertirse también en inspiración para diseñadores gráficos, artesanos y artistas locales.
Desde sellos de caucho con empuñadura de reproducciones en bioplástico de bustos como el del Emperador Antonino Pío expuesto en el Museo de Málaga, pasando por envolturas de cera natural de abeja hechas con telas de algodón orgánico con imágenes del Puerto de Málaga impresas en ellas para conservar los alimentos sin necesidad de recurrir al plástico o al papel de aluminio. “Hemos diseñado con la artesana y arquitecta María Monasterio unas pequeñas piezas únicas de cerámica que representan en dos dimensiones los capitales jónicos y le hemos dado un uso, el de portavelas. Pero también puedes llevarte unos pendientes hechos con cuero natural por la artesana local Ángela González o un burro punky trenzado a mano por una artesana de Mijas. Queremos que la artesanía tenga un lugar de privilegio, e incluso hemos elaborado nuestra propia línea de cerveza craft con el partner local Bonvivant”, añade Ramos.
Libretas cosidas a mano en papel italiano de 95 gramos con portadas que representan antiguas imágenes malagueñas del siglo pasado, como los bonos para sufragar los gastos de edificación del Palacio Miramar, las participaciones para la construcción de la red de ferrocarriles de Málaga a través de una sociedad francesa o la hoja del block de notas de un camarero de un bar, “El Duque”, que ya no existe. “Buscamos provocar la sonrisa, el orgullo, la en el malagueño, así como el elogio por conseguir pedacitos de recuerdos verdaderamente hechos en la proximidad por parte de los turistas nacionales y extranjeros. Lo que más nos llena son todos los piropos que lanzan a nuestros objetos”, insiste la CEO de Temporánea Concept Shop Málaga.
Ester Ramos González nació en Málaga en 1976. Durante 13 años ejerció como periodista en distintos medios de comunicación a nivel nacional (CNN+, El País, Antena 3 TV) y regional (Canal Sur TV) y local (Diario Sur). Tras siete años en la docencia (ha sido profesora de Historia, Geografía y Cultura Audiovisual en ESO y Bachillerato), ha decidido cristalizar sus conocimientos en este proyecto en el que para el diseño de cada objeto asegura tener muy presentes a sus alumnos y a sus propios hijos Piero y Martín.
