'Es evidente que algo está fallando y en este caso son muchos los factores'
MÁLAGA- Desde Comisiones Obreras de Málaga quieren ante todo expresar su "más sincero pésame" a la familia de Paqui, asesinada por su pareja en Benalmádena y que supone la víctima número 52 de la violencia de género que está asolando a nuestra sociedad en este 2023.
Sobre las 17.00 horas, del martes 10 de octubre, varias dotaciones de la Policía Nacional acudieron a un domicilio ubicado en la calle Alemania 1 de Torrequebrada (Benalmádena), tras recibir varias llamadas telefónicas por parte de los vecinos, que decían haber escuchado disparos. En el interior de la casa se hallaba el cuerpo sin vida de una mujer y un hombre, ambos con impactos de bala, informa la Policía.
La mujer habría recibido al menos un disparo y los agentes la han encontrado muerta en el sofá del domicilio, mientras que el varón presentaba un impacto en la cabeza y ha sido hallado con una escopeta cerca de su cadáver.
Según las primeras pesquisas, el hombre habría matado a la mujer disparándole y después se habría quitado la vida de la misma forma. Una hipótesis que el Ministerio de Igualdad terminaba confirmando horas después.
Ante tales hechos, CCOO afirmó: "Es evidente que algo está fallando y en este caso son muchos los factores". El sindicato insiste en que "la erradicación de esta lacra pasa por un auténtico Pacto de Estado contra la violencia de género, dotado realmente de recursos y consensos a la altura de la magnitud de la violencia que se está ejerciendo contra las mujeres, que logre prevenir y sensibilizar a toda la sociedad y con el objetivo prioritario de conseguir una atención integral a las víctimas. Y en este último punto es preciso incidir de forma especial".
Según explicaron desde CCOO: "El asesino de Paqui era un hombre con una grave enfermedad, una profunda depresión que llevaba tres años tratándose sin éxito". Por ello, el sindicato quiso precisar: "los asesinos machistas no son enfermos mentales sino hombres que se creen en posesión de las que consideran “sus” mujeres, sin que medie patología alguna para ello. Sin embargo en éste caso sí que la había y ésta familia sufrió en sus propias carnes y durante 3 años las consecuencias de un sistema sanitario público andaluz en proceso de desmantelamiento, especialmente en lo que a salud mental se refiere". Así, CCOO denunció que "los medios para atender a las personas con patologías mentales son escasos y están descoordinados, con el resultado de que recae sobre las propias familias el peso de atender a personas que en realidad necesitan atención profesional. En la inmensa mayoría de casos son las mujeres las que asumen ese rol de cuidadoras del enfermo, con el consecuente perjuicio a su propia salud y los riesgos que ello conlleva, como tristemente hemos comprobado en el caso de Paqui".
"Según los datos del Defensor del Pueblo Español, Andalucía no llega a los 3,5 psicólogos en el SAS por cada 100.000 habitantes, siendo más baja que la media de todo el estado: 6 por cada 100.00 habitantes. A su vez, la media española es la más baja de toda Europa, que cuenta con 18 profesionales por cada 100.000 habitantes. En la práctica, esto supone que los pacientes pueden obtener cita, con suerte, cada dos meses. Un periodo que desde el mismo colegio de psicología han alertado de que es claramente insuficiente. En ese sentido, el gobierno andaluz aprobó el pasado mes de marzo el Plan Estratégico de Salud Mental y Adicciones de Andalucía, del que aún no se ha generado mejora alguna y que sigue siendo solo una foto sin más consecuencias", explicó Comisiones Obreras.
Por otro lado, continuó expresando el sindicato: "el asesino contaba con dos licencias de armas a su nombre y acceso a escopetas de caza en su entorno familiar, a pesar de que como decimos, estaba en tratamiento por problemas mentales desde hacía ya tres años". En este sentido, el sindicato alerta de que "en Andalucía para obtener la licencia de armas de tipo D (caza mayor) y tipo E (caza menor) tan solo hay que pasar un examen teórico que acredita los conocimientos básicos sobre seguridad en el manejo del arma y que incluso puede realizarse de manera telemática. Estas pruebas en ningún momento evalúan las competencias psicológicas de la persona, ni mucho menos somete a revisiones posteriores a los poseedores de las licencias".
En opinión del sindicato: "Este asesinato pone sobre la mesa carencias y dejaciones por parte de las administraciones públicas que son inexcusables y que deberían ser abordadas a la mayor celeridad para evitar nuevas tragedias que puedan unirse a la que ya tenemos que lamentar".
Por tanto, Comisiones Obreras incidió en la importancia de "cumplir con los compromisos para la rehabilitación y mejora de nuestro sistema público de salud prestando especial atención a la salud mental, tan abandonada en general por nuestro sistema. También se hace imprescindible auditar el actual sistema de concesión de licencias de armas y habilitar controles psicológicos suficientes a la hora de concederlas, inspecciones periódicas a sus poseedores, así como una adecuada coordinación entre administraciones para detectar situaciones de riesgo por motivos de salud mental. Y por último, pero no menos importante, es preciso apostar de manera decidida por la prevención y la educación contra la violencia en una sociedad que cada vez la tiene más normalizada", concluyó el sindicato.



