La inversión alcanza los 23 millones de euros
MÁLAGA- La consejera de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Diálogo Social, Carolina España, y la consejera de Cultura y Deporte, Patricia del Pozo, junto al obispo de Málaga, José Antonio Satué, y el deán de la catedral, José Manuel Ferrary, han visitado hoy las obras de las cubiertas de la Catedral de Málaga. Iniciada en abril de 2024 y con fecha de finalización prevista a finales de 2027, se trata de una “intervención integral que supone una de las actuaciones patrimoniales más destacadas de la historia de este valioso templo, joya del Renacimiento español”, han señalado las consejeras.
“Se trata de una actuación prioritaria con la que el Gobierno Andaluz responde a una demanda histórica de los malagueños, para terminar de una vez por todas con las numerosas patologías que estaba sufriendo el exterior e interior del templo como consecuencia de las numerosas filtraciones y humedades generadas en la cubierta aterrazada, y casi plana, existente en el inmueble catalogado como BIC”, han valorado Carolina España y Patricia del Pozo.
Con un presupuesto actualizado a 2026 de entre 22,5 a 23 M€, esta gran intervención en las cubiertas de la Catedral de la Encarnación de Málaga, promovida por el Arzobispado de Málaga y el Cabildo Catedralicio, se financia, según han informado las consejeras “mediante una ejemplar colaboración público-privada”, que incluye las aportaciones de la Junta de Andalucía, que asciende a 5,3 M€, con cargo al Fondo Europeo de Desarrollo Regional Feder 2021-2027; el Ayuntamiento de Málaga, con un total de 4,5 M€; la Diputación de Málaga, que va a destinar 3,5 M€, así como con fondos propios del propio Cabildo Catedralicio y la Diócesis de Málaga y la Fundación Unicaja, a los que hay que sumar las donaciones y patrocinios de grandes empresas, así como de ciudadanos particulares.
Las obras, según han informado las responsables del Gobierno Andaluz, “avanzan a buen ritmo”. Así, se ha finalizado ya la estructura de la cubierta de la nave principal y del crucero de la catedral, y se está comenzando a intervenir en la de la girola y en la construcción de la balaustrada perimetral. También se está trabajando en las cubiertas intermedias, y se ha comenzado la fabricación de las tejas cerámicas curvas que van a recubrir las cubiertas. Asimismo, se están realizando los trabajos preparatorios para la instalación de la nueva iluminación y los sistemas contraincendios.
En paralelo, se están llevando a cabo las actuaciones que van a permitir terminar el pórtico y la culminar el frontón que remataba la fachada principal de la catedral, según el proyecto original de Antonio Ramos, así como el acortamiento de los brazos de las cubiertas del crucero, con el fin de reducir su impacto visual y adaptarlo a las exigencias de protección antiincendios exigidas por el Servicio de Bomberos.
“La Catedral de la Encarnación de Málaga, uno de los corazones de la ciudad y uno de los monumentos más visitados, es uno de los bienes culturales más destacados del patrimonio histórico-artístico andaluz. Protegida como Bien de Interés Cultural, urgía frenar su deterior y promover su realce en el marco patrimonial del casco histórico de la capital malagueña”, han señalado las consejeras.
Joya del Renacimiento
El proceso constructivo de la Santa Iglesia Catedral Basílica de la Encarnación de Málaga comenzó en 1528 y finalizó en 1782. Se trata de una obra inacabada a la que le falta el remate de la fachada principal y completar la torre sur, hecho que, con el tiempo, ha venido a dotar al templo del aspecto singular que lo caracteriza.
Se trata de un inmueble que es síntesis de estilos arquitectónicos entre los que prevalece el Renacimiento sobre el primer Gótico de la antigua fábrica y los elementos barrocos añadidos desde principios del siglo XVIII. Posee una planta rectangular de tres naves con capillas laterales en todo el perímetro de la iglesia salvo los pies, con crucero sensiblemente resaltado, girola y ábside poligonal.
De su interior destaca su majestuosa Capilla Mayor, obra de Diego de Vergara de 1541. El resto del interior está cubierto por espectaculares bóvedas vahídas decoradas con grutescos y palmas, donde se montan nuevos pilares sobre los ya existentes en el centro del templo para ganar altura respetando a la vez las proporciones de los órdenes clásicos. En cuanto al arte mueble del bien, destaca la obra escultórica del coro, con 42 tallas realizadas por Pedro de Mena y los dos magníficos órganos que cuentan con más de 4.000 tubos, raros ejemplares del siglo XVIII que aún se conservan en buen uso.
Por su singularidad, tanto artística como histórica, la Catedral de Málaga fue declarada Monumento Histórico Artístico por Decreto de 3 de junio de 1931. En virtud de la disposición adicional primera de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español, pasó a tener la consideración de bien de interés cultural y, en aplicación de la disposición adicional tercera de la Ley 14/2007, de 26 de noviembre, del Patrimonio Histórico de Andalucía, está inscrita como Bien de Interés Cultural en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz.

