Los desalojos en la región han aumentado a 406 personas
Casares (MÁLAGA)- Esta mañana la delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Málaga, Patricia Navarro ha dado una rueda de prensa en el Puesto de Mando Avanzado en Casares para comentar la situación, las previsiones meteorológicas y la evolución del río Guadiaro.
Las previsiones meteorológicas que proporciona la Aemet no varían mucho con respecto a los días pasados: habrá precipitaciones puntuales con poca intensidad y con posibilidades de tormenta y chubascos intermitentes. Toda la provincia se mantendrá en aviso amarillo, excepto Ronda que puede aumentar a aviso naranja.
En relación con los escenarios de posibles inundaciones, se encuentran instalados dispositivos de los operativos de emergencia y una UVI móvil del 061. También han habilitado una farmacia para asegurar el abastecimiento de medicamentos y productos pues está garantizado.
“La decisión que hemos tomado también por petición del alcalde de Casares es asumir la coordinación también de la emergencia por riesgo de inundación y por aislamiento en San Martín del Tesorillo”, declaró Navarro.
Esta decisión ha dado lugar al despliegue de los operativos de emergencia para asistir a los vecinos de San Martín del Tesorillo y poder evacuarlos para poder trasladarlos con seguridad al núcleo de población del Secadero y poderlos atender desde allí.
La delegada ha informado que en las últimas horas los desalojos en la región han aumentado a 406 personas. La cifra incluye a vecinos de Benaoján, afectados por desprendimientos; 34 personas en Casares; vecinos de Cuevas del Becerro y Genalguacil, por un pequeño derrumbe; y 152 personas en las localidades de Ronda, Cañete y Jimera del Líbar.
La delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía, Patricia Navarro para concluir ha hecho un llamamiento a la población para mantener las precauciones y seguir las recomendaciones del 112 y de los operativos de emergencia. Ha recordado que no se debe estar cerca de los cauces de los ríos ni visitar zonas de nacimiento de los mismos, ya que pueden resultar peligrosas. Estas áreas suelen estar balizadas y señalizadas por los ayuntamientos, pero es fundamental que la ciudadanía mantenga el mismo nivel de responsabilidad lo cual ha permitido evitar daños mayores.
