Pone el foco en la importancia de los vínculos como estrategias evolutivas
Fuengirola (MÁLAGA)- En la naturaleza, el amor no es un gesto romántico, sino una poderosa herramienta de supervivencia. En muchas especies, los vínculos de pareja, la cooperación y el cuidado compartido de las crías resultan esenciales para garantizar el éxito reproductivo y la continuidad de poblaciones cada vez más amenazadas. Con motivo del Día de San Valentín, BIOPARC Fuengirola invita a descubrir algunas de las historias de pareja más sorprendentes del reino animal, donde el cortejo, la fidelidad y el compromiso juegan un papel clave en la conservación de la biodiversidad.
Cálaos: amor a puerta cerrada… y para toda la vida
Entre los ejemplos más singulares se encuentran los cálaos, aves tropicales cuyo comportamiento reproductivo es uno de los más extraordinarios del mundo animal. Durante la época de cría, la hembra se sella voluntariamente en el interior del nido, donde permanece junto a los polluelos durante semanas. El macho asume entonces una responsabilidad absoluta: es el encargado de alimentar tanto a la madre como a las crías hasta que estas están listas para abandonar el nido. Una demostración de confianza y cooperación extrema que resulta vital para la supervivencia de estas especies.
Flamencos: coreografías para enamorar
Los flamencos, por su parte, convierten el cortejo en un auténtico espectáculo colectivo. Sus conocidas danzas sincronizadas sirven para fortalecer vínculos y formar pareja. Una vez elegido el compañero, macho y hembra comparten la incubación del huevo y el cuidado de la cría, que crece protegida dentro de la colonia. Un ejemplo claro de trabajo en equipo en el que cada individuo cumple un papel fundamental.
Nutrias gigantes del Amazonas: una familia unida frente a todo
Las nutrias gigantes del Amazonas, una de las especies más amenazadas de Sudamérica, protagonizan algunas de las historias familiares más emotivas del parque. Viven en grupos muy cohesionados, liderados por la pareja reproductora, donde todos los miembros colaboran en el cuidado de las crías. Los adultos y hermanos mayores enseñan a nadar, a cazar y a defenderse, creando un entorno de aprendizaje imprescindible para su desarrollo. El nacimiento de crías en BIOPARC Fuengirola supone un importante hito para la conservación de esta especie en peligro.
También destacan los sakís de cara blanca, primates discretos que mantienen vínculos de pareja sólidos y estables. El contacto constante y el acicalamiento mutuo refuerzan la relación y generan un entorno seguro para la crianza. Aunque la madre asume el cuidado principal, la estabilidad del grupo y la cercanía del macho resultan esenciales para el bienestar de las crías.
Otro caso llamativo es el del casuario, una de las aves más grandes y singulares del planeta. Tras la puesta de huevos, es el macho quien asume casi en exclusiva la incubación y el cuidado de los polluelos, guiándolos y protegiéndolos durante meses. Una dedicación ejemplar que rompe estereotipos y subraya la importancia del cuidado parental en la naturaleza. Por último, los hipopótamos pigmeos, mucho más pequeños y esquivos que sus parientes africanos, mantienen relaciones tranquilas pero fundamentales para la supervivencia de la especie. La estabilidad del vínculo y un entorno sin estrés son claves para el éxito reproductivo y el desarrollo seguro de las crías, especialmente en una especie catalogada como amenazada.
Más allá de celebrar San Valentín, BIOPARC Fuengirola pone el foco en la importancia de estos vínculos como estrategias evolutivas que garantizan el futuro de las especies. Historias reales que nos recuerdan que, en la naturaleza, amar también significa proteger, cooperar y conservar.
