Aprovechaba la confianza y el descuido de clientas habituales para anotar sus claves bancarias
MÁLAGA- La Policía Nacional ha detenido a una empleada de una perfumería por presuntamente apropiarse de los datos confidenciales de las tarjetas bancarias de varias clientas, incluida una mujer de 91 años de edad, y emplear las claves sin autorización para saldar deudas personales con una entidad financiera. Bajo este modus operandi, la investigada habría estafado más de 3.000 euros a las víctimas, contabilizándose tres denuncias hasta la fecha.
La investigación, asumida por agentes de la Comisaría de Distrito Centro en Málaga, se centró en esclarecer las circunstancias que giraban en torno a los cargos fraudulentos en las cuentas bancarias de las perjudicadas, que hacían referencia en los conceptos, en todos los casos, a una misma entidad financiera vinculada con una gran superficie comercial.
Continuando con las pesquisas e indagando en los movimientos bancarios de las víctimas, los agentes encontraron otro nexo de unión entre todas ellas, las cuales eran clientas de una perfumería en el centro de la capital, habiendo efectuado pagos con sus tarjetas bancarias en el negocio.
Del análisis de los cargos fraudulentos, la Policía Nacional constató que los mismos iban destinados a saldar deudas que una determinada mujer había contraído con una entidad financiera. La sospechosa, una vez identificada, se comprobó que era empleada de una perfumería a la que acudían las víctimas con cierta frecuencia.
Modus operandi
Según las pesquisas, la investigada aprovechaba su puesto de trabajo en el comercio y la relación estrecha con clientas habituales para, utilizando alguna maniobra de distracción y con la excusa de cargar el pago de algún producto, anotar los datos bancarios de sus tarjetas para usarlas sin autorización, al fin de abonar deudas personales con una financiera.
Finalmente, la sospechosa resultó detenida, ascendiendo el importe estafado a más de 3.000 euros. Hay tres víctimas por el momento.
