Un proceso de recuperación más allá del terreno de juego
MÁLAGA / ÁLVARO SOTO ABENZA - El documental resalta por la honestidad con la que la directora, Sara Sálamo, retrata el proceso de recuperación de su pareja. Al contrario que en otros documentales deportivos, éste carece de entrevistas que expliquen el contexto de ciertas escenas. La actriz opta por dar una visión cotidiana del jugador malagueño, en la que muestra sus momentos más fuertes y más dolorosos. Incluso cuando la presencia de la cámara genera tensión entre la pareja.
El vínculo personal entre la directora y el protagonista hace que el espectador pueda observar momentos más íntimos entre la pareja. A pesar de no haber entrevistas, el jugador muestra sus pensamientos y sentimientos a lo largo de todo el documental.
El filme se introduce en las emociones internas que sufre el jugador tras su grave lesión. El dolor de no poder jugar y ayudar a su equipo, el miedo a desaparecer o que al regresar al campo no sea el mismo. El silencio le hace apartarse y desconectar de la opinión pública procedente de los aficionados y de la prensa.
Un documental en silencio, debido a la manera de ser de Isco Alarcón a lo largo de su recuperación, tal y como se puede ver en el metraje. Una obra que muestra cierta inquietud que sufren los futbolistas, una cara no tan visible de los deportistas de élite a nivel mediático.
