El diputado cuestiona la versión oficial del Ministerio del Interior ante las pruebas audiovisuales del suceso
MÁLAGA- El coordinador general de IU Andalucía y diputado en el Congreso, Toni Valero, ha trasladado esta mañana “toda nuestra consternación, todo nuestro respeto y toda nuestra cercanía a Nasser y a su familia por lo que ha ocurrido el pasado 7 de diciembre. Ese día no murió solo un hombre, ese día, un niño de 7 años se quedó huérfano, una madre perdió a su hijo, Nasser perdió a su hermano, una familia quedó destrozada y, por tanto, desde el respeto y el dolor es como hoy comparecemos aquí”.
Valero ha informado de que “hemos vuelto a registrar preguntas al Ministerio y lo hacemos porque las respuestas que nos dieron a las preguntas que hicimos a raíz de aquel acontecimiento no se corresponden para nada con lo que todo el mundo ya sabe, con lo que todo el mundo ya ha podido ver en los vídeos que se han difundido a través de los medios de comunicación. En primer lugar, el Ministerio aseguró que las descargas se realizaron en hombros y piernas, sin embargo, las imágenes dejan claro que se dan en la zona lumbar. También se nos dijo en aquella respuesta que el fallecido desobedecía las indicaciones de los agentes policiales, pero queda claro que no llevaba ningún objeto peligroso ni estaba en actitud amenazante, incluso llega a decir voy a colaborar, no quiero morir”.
“Se nos contesta también en aquella pregunta que hicimos que la actuación policial fue proporcional, pero esto no casa con el uso reiterado de la pistola Taser, hasta en 11 ocasiones se ha podido contar que se utilizó. Incluso con Haitam reducido en el suelo, se le aplica un gas irritante y una inmovilización muy prolongada. También se nos aseguró que no hubo presión sobre el cuello o el tórax y queda evidenciado que no fue así. Y muy grave, se nos dijo que los agentes que intervinieron contaban con la formación adecuada para el uso de este tipo de armas Taser. Y claro, después de lo que hemos visto, esto nos genera más preocupación aún, porque si estos agentes tenían la formación adecuada y lo hicieron como lo hicieron, la cosa es más grave”, ha denunciado.
El diputado en el congreso ha exigido que este caso “debe ser investigado con total rigor. A nuestro juicio, por lo que hemos visto, la muerte de Haitam es consecuencia de una respuesta policial desproporcionada, brutal y racista, y eso significa que la investigación debe seguir y que nadie entiende que los agentes implicados sigan en la calle operando como si nada hubiese pasado”.
Valero ha reiterado que “hemos vuelto a preguntar al Ministerio para saber si va a abrir ya un procedimiento disciplinario con los agentes implicados, si va a depurar responsabilidades por lo que ha pasado, y, cómo no, qué medidas va a tomar para garantizar que a los diputados y diputadas que estamos ejerciendo nuestra labor de fiscalización no se nos vuelva a mentir con una respuesta como la que nos dieron ante la primera pregunta. Nosotros y nosotras exigimos claridad, exigimos transparencia y exigimos responsabilidad”.
Asimismo, Valero también ha anunciado que “vamos a registrar una Proposición No de Ley en torno al uso de las armas Taser, y lo hacemos desde un principio muy claro, que no es otro que el de que el uso de la fuerza debe estar siempre, siempre, siempre sometido a controles muy estrictos. Y lo hacemos porque es público y notorio que el uso indebido de armas Taser puede causar daños graves e incluso la muerte, pero es que en determinados casos también puede suponer tratos crueles, tratos inhumanos y tratos de degradantes”.
Por último, Valero ha manifestado que “nuestra iniciativa va a ir en una línea muy clara: Prohibir el uso de armas Taser en contacto directo, evitar descargas reiteradas y prolongadas y, por supuesto, prohibirlo con personas vulnerables. Hablamos de menores, de personas que puedan tener una enfermedad mental, quien está bajo el efecto de las drogas. Y, por supuesto, que solo en situaciones excepcionales, cuando efectivamente haya riesgo para la integridad física para la vida, puede utilizarse algún tipo de instrumento de este tipo. En definitiva, nosotros queremos garantías, queremos protocolos, queremos asegurar mecanismos de control y de rendición de cuentas, porque lo que está en juego es muy importante. Es la protección de la vida y es también la dignidad de las personas”.
Por su parte, la coordinadora provincial de IU, Toni Morillas, ha declarado que “el relato de Nácer es estremecedor y no es un testimonio. Son hechos, probados, contrastados, como demuestran los vídeos que ha podido ver toda la ciudadanía, que ha podido ver toda España. Yo quiero trasladar el apoyo de Izquierda Unida a Nasser, hermano de Haitán, y a toda su familia, que desde el 7 de diciembre, día en el que Haitam fue víctima de la brutalidad policial y de una actuación que no solo es desproporcionada, sino que indica el nivel de violencia y de racismo con el que estos agentes de la policía actuaron, no ha parado, a pesar del dolor de esta enorme pérdida, no ha parado de luchar y de exigir verdad y justicia”.
Morillas ha tachado de lamentable que “hasta el momento solo han encontrado mentiras por parte de las instituciones que tienen la responsabilidad y la obligación de esclarecer los hechos, de investigar, de llegar hasta el final, de depurar todas las responsabilidades y de garantizar que no va a haber impunidad. Toda España ha podido ver esos vídeos, tanto los del interior del establecimiento como los que llevaban los agentes que utilizaron las pistolas Taser, que corroboran esa brutalidad y esa violencia con la que actuaron y que corrobora también que lo sucedido nada tiene que ver con las respuestas que ha dado a nuestro diputado el Ministerio de Interior en una actitud y en una estrategia que miente, que falsea la realidad y que oculta la verdad, no solo a la familia de Haitán, sino al conjunto de la ciudadanía de esta provincia que tiene derecho a saber”.
“Se aplicaron 11 descargas eléctricas, incluso cuando ya estaba inmovilizado, se utilizaron gases, se ejerció presión en tórax y cuello, a pesar también de la voluntad expresada por Haitam de colaborar y de no disponer ni de objetos peligrosos ni de realizar ningún tipo de amenaza a los agentes. Estamos ante un caso de racismo y de violencia policial que no cabe en una democracia, que no cabe en un Estado de Derecho y que, por tanto, no debe de quedar impune. No puede haber impunidad”, ha criticado.
Morillas ha declarado que “el ministro Marlaska, el Ministerio del Interior y el sistema judicial, con la jueza a la cabeza, deben decidir si están del lado del Estado de Derecho y si investigan a fondo y acaban con esa impunidad, y si ponen todas las herramientas para acabar con ese incumplimiento del protocolo, con ese uso indiscriminado de las pistolas Taser y de racismo dentro de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, o si, por el contrario, hacen como hasta ahora, que es actuar con una absoluta connivencia vergonzante en un Estado de Derecho como es el de nuestro país”.
Por último, Morillas ha exigido al Ministerio de Interior, con el ministro Marlaska a la cabeza, que asuma todas las responsabilidades y que todo el peso de la ley caiga sobre estos agentes. No puede ser que vayan por la calle alegremente, no puede ser que ni siquiera estén siendo investigados ni hayan sido imputados, y sobre todo, es imprescindible que se pongan en marcha mecanismos para que esto no vuelva a suceder”.
Por su parte, Nasser Mejri, ha relatado minuciosamente “lo que no son opiniones ni interpretaciones mías, son los hechos documentados, preguntas formuladas oficialmente, repuestas institucionales y, sobre todo, pruebas que contradicen esas respuestas”. Nasser ha desglosado las preguntas y respuestas que se realizaron al Gobierno como ¿Qué protocolo de actuación siguieron los agentes de la Policía Nacional en la intervención? ¿Considera que fue ajustado a los principios de congruencia, oportunidad y proporcionalidad?. ¿Qué formación específica reciben los agentes sobre el uso del Taser sobre personas en estado de agitación? ¿Se ha iniciado alguna investigación interna sobre esta actuación? y ¿Qué medidas adoptará el Gobierno o el Ministerio del Interior para garantizar la transparencia en la investigación y prevenir situaciones similares futuras?
Tras esto, el hermano de Haitam Mejri, ha detallado las preguntas recibidas por parte del Gobierno y ha desgranado el protocolo de la Policía Nacional para el uso de pistolas Taser, destacando que “en el artículo 4.1, dice ‘El uso de la fuerza es el último recurso. Los agentes se deben ajustar a los principios de congruencia oportunidad y proporcionalidad en la utilización de los medios a su alcance por lo tanto los actuantes únicamente podrán recurrir al uso del inmovilizador eléctrico cuando resulte pertinente de acuerdo con los principios anteriormente citados y antes del uso de este medio coercitivo, siempre que las circunstancias lo permitan, será necesario haber agotado todas las vías de diálogo, negociación, mediación posible, advirtiendo de manera clara a la persona requerida que se hará uso del dispositivo si no depone de su actitud’, entre otros.
Nasser Mejri, tras detallar todos los artículos ha criticado que “todo lo indicado se contradice con los indicios audiovisuales. No fue el último recurso, ni se agotaron todas las demás opciones de control como el diálogo, la negociación, la contención física moderada, etcétera”. Nasser Mejri ha detallado que “Haitam nunca atacó a los policías, solo estaba nervioso y asustado, pero no hay ni un solo gesto de agresión hacia los agentes. El mismo agente se acerca a 30 centímetros de Haitam porque no ve ningún peligro claro, pero el último policía, en cuanto entra, entra disparando por la espalda sin mediar palabra y sin intentar ningún método de reducción”.
“El protocolo también pide evitar disparos en zonas sensibles como la cara, el cuello o el tórax. Sin embargo, las descargas se aplicaron sobre la espalda, la cadera e incluso sobre su piel en la zona lumbar. Además, el policía que estaba asfixiándolo le apretó con la rodilla en el cuello, lo cual va contra cualquier regla de seguridad, igual que pisarle la cabeza o pisarle la cara o el torso. Este nivel de violencia física excede absolutamente cualquier formación reglamentaria”., ha denunciado.
Nasser también ha declarado que “y peor aún, los agentes apagan sus cámaras corporales deliberadamente, justo al final. Llegan a decir, ‘¿esto cómo se apaga?’ Apagar las grabaciones en pleno acto viola el protocolo de transparencia. Además, nunca informaron a los sanitarios ni de las descargas ni del uso del spray de pimienta, ocultando hechos clave para la correcta actuación de los médicos.
Por último, Nasser Mejri concluye que “las imágenes desmienten toda la versión oficial. No pedimos que nos crean, pedimos que abran los ojos y visualicen lo que se ve en el vídeo. No es un enfrentamiento, sino un presunto asesinato encubierto”, ha zanjado.




