La compañía ha registrado un precio medio de venta de 455.000 euros
MÁLAGA- Taylor Wimpey España ha cerrado el ejercicio 2025 con 494 viviendas escrituradas y un total de 364 reservas, en un contexto de consolidación del mercado residencial en destinos de costa y de creciente especialización del producto hacia segmentos vinculados al estilo de vida. La compañía ha registrado un precio medio de venta de 455.000 euros.
En paralelo a la actividad comercial, la promotora ha reforzado su capacidad de crecimiento con el inicio de 12 nuevos proyectos y la adquisición de seis nuevos solares, con una capacidad conjunta para 312 viviendas. Con estas operaciones, el banco de suelo total asciende a 2763 unidades a cierre de 2025, lo que garantiza la visibilidad a medio plazo sus principales mercados, especialmente en la Costa del Sol y el arco mediterráneo.
Más allá de las cifras, uno de los ejes estratégicos que ha ido ganando peso en los últimos años es el desarrollo de producto residencial vinculado al golf, un segmento que combina demanda internacional, estabilidad y capacidad de generar valor añadido.
Taylor Wimpey España cuenta actualmente con una amplia cartera de viviendas junto a campos de golf, que incluye apartamentos y adosados de 2y 3 dormitorios. Entre los proyectos más representativos destacan Solana Village y The Meadows, ambos en La Cala Golf, así como Altura 160, en Benahavís, con acceso a las instalaciones del Señorío de Cifuentes.
En el caso de Solana Village, la promoción se integra dentro del entorno de La Cala Golf Resort, uno de los complejos golfísticos más consolidados de la Costa del Sol. El proyecto ofrece apartamentos de 2 y 3 dormitorios distribuidos en distintas fases, con amplias terrazas, orientación abierta al paisaje y vistas al campo de golf y al entorno natural. Por su parte, The Meadows representa una propuesta complementaria dentro del mismo enclave, con adosados de 3 dormitorios que combinan mayor superficie interior y espacios exteriores privados, incluyendo jardines y terrazas.
En Altura 160, en Benahavís, la propuesta se orienta a un perfil que prioriza vistas panorámicas, privacidad y acceso a servicios de alto nivel. La promoción, compuesta por apartamentos de 2 y 3 dormitorios, destaca por su ubicación elevada y por el acceso a las instalaciones del Señorío de Cifuentes, reforzando el posicionamiento del producto dentro del segmento medio-alto de la Costa del Sol.
El peso de este tipo de producto se explica, en gran medida, por la dimensión económica del propio segmento. El turismo de golf en España genera cerca de 15.900 millones de euros de impacto económico anual y más de 130.000 empleos, según un estudio de IE University, consolidándose como uno de los nichos de mayor valor dentro del sector turístico. A ello se suma un volumen de más de 1,2 millones de visitantes anuales, con estancias más largas y un gasto superior al del turista medio.
"El comprador valora cada vez más el entorno, la calidad del paisaje, la baja densidad y la posibilidad de disfrutar de espacios abiertos durante todo el año. El golf reúne todos esos elementos y actúa como un tractor de valor tanto para el producto residencial como para el destino", explica Ignacio Oslé, director regional de Taylor Wimpey España en la Costa del Sol.
Es precisamente aquí, en la Costa del Sol, donde se concentra una de las mayores ofertas de campos de golf de Europa, con más de 70 instalaciones. El destino, que cerró 2024 con más de 14,4 millones de visitantes y un impacto económico superior a 21.200 millones de euros, según datos de Turismo Costa del Sol, ha consolidado un modelo turístico basado en la calidad, la diversificación y la desestacionalización.
El golf juega un papel clave en esa estrategia. A diferencia del turismo tradicional de sol y playa, este segmento tiene una mayor capacidad para atraer visitantes fuera de la temporada alta, contribuyendo a estabilizar la actividad económica durante todo el año. Además, el perfil del turista de golf presenta un gasto significativamente superior en la Costa del Sol, el desembolso medio por viaje se sitúa en torno a 1.800 euros, con picos diarios superiores a los 200 euros en jornadas de juego.
Este comportamiento tiene un efecto directo sobre el mercado inmobiliario. Una parte relevante de estos visitantes no solo consume destino, sino que establece una relación más duradera con él. De hecho, cerca de un 23,7% de los turistas de golf se alojan en segundas residencias, una proporción muy superior a la del turista convencional. En términos agregados, los compradores vinculados a este segmento poseen cientos de miles de viviendas en España, con un valor que supera los 82.000 millones de euros, lo que evidencia su peso estructural en el mercado residencial.

