Retienen sus grandes feudos urbanos frente a la resistencia socialista del interior
MÁLAGA - Las elecciones al Parlamento de Andalucía del 17 de mayo de 2026 han dejado un mensaje contundente en la provincia de Málaga. Con un escrutinio prácticamente cerrado, el Partido Popular ha vuelto a ratificar que la provincia es uno de sus principales bastiones en la comunidad. Logró imponerse con solvencia en los centros neurálgicos, la franja costera y las grandes urbes que marcan el ritmo demográfico y económico de la región. El análisis de los resultados por municipios evidencia que el liderazgo de Juanma Moreno sigue sumamente consolidado en el litoral y el área metropolitana, con una hegemonía total en las localidades clave que superan la barrera estratégica de los 50.000 habitantes.
En la gran joya de la corona, Málaga capital, el Partido Popular se ha alzado con el triunfo de manera rotunda, ya que superó el 43% de las papeletas. Dejó al PSOE-A como segunda fuerza con un respaldo que roza el 20%, seguido por un Vox que se anota un notable avance con el 13,8%. Esta tendencia se repite con fuerza en Marbella, donde los populares consolidan una contundente victoria que deja a gran distancia a los socialistas y a la formación de Santiago Abascal. Asimismo, en Mijas se registró una victoria incontestable para el Partido Popular, que reúne el 39,1% de los sufragios en una plaza donde lo más llamativo fue el auge de Vox, que arrebató la segunda posición al PSOE-A con un 19% frente al 18,3% socialista.
En el recorrido por la Costa del Sol occidental, en Fuengirola vuelve a imponerse con holgura el Partido Popular, que marca amplias distancias con el resto de formaciones políticas. Es una tónica parecida a la de Torremolinos, donde los conservadores marcan distancias con sus perseguidores, aunque con una brecha menos notoria. Por su parte, en Estepona el Partido Popular arrasa nuevamente y se mantiene como uno de los municipios donde el voto popular obtiene un mayor porcentaje de respaldo en toda la comunidad autónoma. En la costa oriental, concretamente en Vélez-Málaga, el principal motor de la Axarquía, el Partido Popular también se lleva la victoria y resiste el empuje de un bloque socialista que tradicionalmente peleaba con fuerza esta plaza. Por último, en Benalmádena se cierra el pleno de triunfos en las grandes localidades costeras con una victoria holgada para los populares.
Si bien el litoral y las grandes ciudades de más de 50.000 habitantes son un monólogo de color azul, la provincia muestra una realidad más fragmentada en el interior rural. El PSOE-A logra amortiguar el golpe conservador gracias al voto fiel que mantiene en diversos municipios de menor densidad demográfica en comarcas como la Axarquía profunda, la Serranía de Ronda o la comarca de Antequera, donde el arraigo del voto tradicional de izquierdas amortigua el golpe electoral. Por su parte, las fuerzas a la izquierda del PSOE, representadas por Adelante Andalucía y Por Andalucía, encuentran en municipios específicos un buen reducto.
En conclusión, la cita electoral en Málaga certifica un mapa de dos velocidades: una costa de grandes urbes plenamente volcada con la gestión del Partido Popular y un interior donde las distancias se estrechan y la izquierda aún conserva importantes cuotas de representación local.

