Alerta sobre el impacto de la precariedad en la salud mental de los profesionales
MÁLAGA- El periodismo serio, riguroso y de proximidad se convierte cada día más en la esperanza de la profesión. Su importancia y, especialmente, su aceptación por la ciudadanía se han evidenciado con rotundidad en la tragedia del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba). Se trata de una evidencia ilusionante en un momento complejo, en el que los datos muestran una grave crisis de la confianza ciudadana ante el desprestigio de la profesión, consecuencia, entre otros factores, de una precariedad creciente. Si bien se ha producido una ligera reducción del desempleo, persisten los bajos salarios y las jornadas extensas, y se incrementan los falsos autónomos, situaciones laborales que, junto a la desafección y la imagen negativa de su labor, impactan ya en la salud mental de los profesionales, con niveles de estrés o ansiedad preocupantes.
La confianza en el periodismo es centro del debate. Los datos alertan del avance de la pérdida de credibilidad y nos indican que, de manera inaplazable, se deben de emprender iniciativas orientadas a reforzar la transparencia y la identificación clara de la información fiable, donde los hechos estén verificados y las fuentes sean expresas y de calidad. Hay numerosos indicadores que muestran la magnitud del problema y la urgencia en solucionarlo. Entre ellos, el último Informe anual de la profesión, que edita la Asociación de la Prensa de Madrid, subraya como la confianza general en los medios ha caído en 2025 a 5,4 puntos (en una escala de 1 a 10) y que la credibilidad de los periodistas entre los jóvenes es menor que la de otras fuentes en redes sociales, donde ganan terreno los influencers.
Estamos asistiendo a un desmantelamiento del Periodismo como derecho ciudadano y pilar democrático. Parece oportuno hoy, con motivo de la celebración del patrón de los periodistas, San Francisco de Sales, renovar nuestro compromiso de contribuir a dignificar esta profesión. Seguiremos reivindicando la mejora de las condiciones laborales, porque es una vía segura para favorecer la vuelta a un periodismo que cumpla plenamente su función de servicio público, recobre su finalidad como contrapoder y frene el auge de los populismos y la degradación de la democracia.
Será necesario también recuperar el respeto a la profesión por parte de gobiernos, instituciones y demás estamentos de la sociedad. Denunciaremos siempre medidas y decisiones que degraden aún más la figura y el rol del periodista. Algunos intentos de regular la profesión avanzan en esta dirección, como el anteproyecto de ley sobre el secreto profesional, por el que cualquiera que busque, trate o difunda información sería considerado periodista. Se menosprecia una vez más la formación universitaria específica, igual que sucede con tantas convocatorias públicas de empleo, en las que tampoco se exige titulación.
Los ataques al libre ejercicio del periodismo se suceden, con prácticas descaradamente antidemocráticas ante las que no se ponen freno desde las propias empresas de medios, una inacción que también las desacredita. Actitudes intolerables se hacen cada día más habituales, como son las ruedas de prensa sin preguntas, la exclusión de periodistas y medios de convocatorias informativas, los intentos de imponer o limitar preguntas, el señalamiento a periodistas, el acoso online, entre otras.
Regresemos al ejercicio de un periodismo serio y riguroso, a medios que busquen informar y no polarizar, y mantengámonos unidos para alzar la voz contra todo aquello que mina los cimientos de nuestra profesión e impide garantizar el derecho a la información de la ciudadanía.
Este 29 de enero nos reuniremos, como cada año con motivo del patrón, para entregar las Medallas de Honor del Periodista a los compañeros Montserrat Naharro, directora territorial de Canal Sur en Málaga, y Carlos Pérez Ariza, periodista y profesor universitario. Será un acto reivindicativo, pero también de celebración, en el que daremos la bienvenida a los nuevos asociados y asociadas y cerraremos un año en el que hemos conmemorado el 120 aniversario de la Asociación de la Prensa de Málaga. Con este motivo entregaremos un reconocimiento a la Academia Malagueña de Ciencias, cuya sede histórica acogió nuestra fundación, así como al Cuadro Médico, que siempre nos ha acompañado y atendido.