Los investigados son un hombre y una mujer de 41 y 42 años
MÁLAGA- Agentes de la Policía Nacional han detenido a una pareja en Málaga por su presunta responsabilidad en un delito de tráfico de drogas. Los investigados, un hombre y una mujer, de 41 y 42 años, se dedicaban a la venta de cocaína al menudeo sin establecer contacto físico con los clientes. Para completar la transacción, los sospechosos depositaban las sustancias estupefacientes en el buzón del domicilio, enclavado en las zonas comunes de una comunidad de vecinos, desplazándose hasta allí los compradores, que recogían las dosis y depositaban el dinero previamente pactado.
La investigación, asumida por agentes adscritos a la Comisaría de Distrito Norte en Málaga, se inició a partir de unas informaciones que apuntaban a la distribución de droga a pequeña escala, en el barrio de Hacienda Cabello. Inicialmente, las pesquisas practicadas confirmaron el constante trasiego de personas que, ajenas al vecindario, acudían a zonas comunes de un edificio, abandonando el mismo a los escasos minutos.
Continuando con las averiguaciones, los investigadores constataron cómo los “extraños visitantes” se dirigían a la zona de los buzones y que hurgaban, de manera repetida, en uno de ellos.
De manera discreta, los agentes identificaron a varios de los compradores y realizaron actas de aprehensión, interviniendo varias dosis de cocaína.
De las indagaciones realizadas, la Policía Nacional comenzó a seguir la pista de los moradores de un domicilio asociado al buzón utilizado para realizar las transacciones de droga/dinero.
Los sospechosos habían establecido un modus operandi muy particular para dificultar la vigilancia policial y minimizar el riesgo de intervención durante los intercambios.
Utilizaban también el garaje para los intercambios
Con el avance de la investigación, se detectó, además, que los sospechosos comenzaron a emplear otro método para continuar con la trama, empleando ahora su plaza de garaje para los intercambios. Nuevamente, evitaban los contactos directos con los compradores y depositaban las dosis de droga en una escuadra anclada a la pared.
Finalmente, los agentes reunieron suficientes pruebas que incriminaban a los investigados, que resultaron detenidos. En un registro en su vivienda, se intervinieron 34 papelinas de cocaína, que arrojaron un peso de 23 gramos, 2.405 euros en efectivo, una katana, dos machetes, una navaja y un spray de defensa. Uno de los arrestados -el varón- ha ingresado en prisión provisional por orden de la autoridad judicial competente.

