Su declive refleja el deterioro de estos sistemas
Fuengirola (MÁLAGA)- Con motivo de este 1 de febrero, Día Mundial del Ajolote, Bioparc Fuengirola pone el foco en la situación crítica de uno de los anfibios más singulares del planeta, cuya supervivencia depende directamente de la conservación de los ecosistemas de agua dulce, hoy entre los más amenazados del mundo.
El ajolote (Ambystoma mexicanum), endémico de los antiguos lagos del Valle de México, es un ejemplo extremo de cómo la degradación del hábitat puede llevar a una especie única al borde de la extinción en estado salvaje, a pesar de ser ampliamente conocida y estudiada en todo el mundo.
Un anfibio clave para la ciencia… y extremadamente vulnerable en la naturaleza
Considerado un “tesoro biológico”, el ajolote ha sido durante décadas objeto de estudio por su extraordinaria capacidad de regenerar extremidades, órganos e incluso partes del sistema nervioso, lo que lo convierte en un modelo fundamental para la investigación biomédica y evolutiva. Sin embargo, este valor científico contrasta con una realidad alarmante: en libertad, sus poblaciones han colapsado.
La contaminación del agua, la expansión urbana, la pérdida de vegetación acuática y la introducción de especies invasoras han transformado radicalmente los canales de Xochimilco, su último refugio natural. Hoy, el ajolote está catalogado como En Peligro Crítico y su supervivencia depende de acciones de conservación urgentes y coordinadas.
Conservar al ajolote es proteger el agua
Los expertos coinciden en que salvar al ajolote implica salvar los ecosistemas de agua dulce, esenciales no solo para la biodiversidad, sino también para las comunidades humanas. Humedales, lagos y ríos albergan una enorme diversidad de especies y actúan como reguladores naturales del clima y la calidad del agua.
En este contexto, el ajolote se ha convertido en una especie indicadora: su declive refleja el deterioro de estos sistemas, mientras que su recuperación sería una señal clara de éxito ambiental. Proyectos actuales combinan restauración de hábitats, creación de refugios seguros y nuevas técnicas de seguimiento científico para aumentar las probabilidades de supervivencia de la especie en libertad.
El papel de los zoológicos modernos en la conservación
Bioparc Fuengirola, como centro comprometido con la conservación y la educación ambiental, participa activamente en la sensibilización del público sobre la importancia de proteger especies amenazadas y sus hábitats, más allá de su singular apariencia o popularidad.
A través de la divulgación, el cuidado especializado de especies y la colaboración con programas internacionales, Bioparc contribuye a que el ajolote sea entendido no solo como una curiosidad biológica, sino como un embajador de la fragilidad de los ecosistemas acuáticos y de la necesidad de actuar para preservarlos.
Con motivo de esta efeméride, Bioparc Fuengirola invita a reflexionar sobre cómo las decisiones humanas influyen directamente en la supervivencia de especies únicas. Proteger el ajolote significa proteger el agua, la biodiversidad y, en última instancia, nuestro propio futuro.

