MÁLAGA / ANDRÉS SABORIDO BARROS - La película que ha inaugurado el 29º Festival de Cine de Málaga ha comenzado con una agradable sensación: una bocanada de aire fresco en un escenario llamado Málaga que no es la ciudad española, sino una calle de la localidad de Tánger que da nombre al filme.
Carmen Maura interpreta a María Ángeles, una mujer enamorada de su casa, sus amigos y su terreno. Es una persona corriente que desarrolla su vida diaria en Marruecos, feliz con su entorno y prácticamente sin problemas.
En cuanto al elenco, contamos con una gran diversidad de personalidades muy vario pinto, pero cada uno aportando su pequeño granito de arena en cada momento. En ocasiones resulta difícil distinguir el género de la obra, pues transita entre la comedia, el drama y el relato amoroso; son tantos géneros que no basta con quedarse con uno solo.
Es un largometraje que cautiva al espectador: aunque la trama sea sencilla y previsible, consigue generar un enganche que impide dejar de mirar la pantalla gracias a la naturalidad de las actuaciones y al carisma de los personajes.
En el apartado musical, destaca el clásico de Antonio Machín "Toda una vida" que da una sensación de seguir estando en España y no en Tánger. A pesar de situarse en territorio marroquí, la esencia española está más presente que nunca a través de una Carmen Maura muy representativa de su cultura y su saber estar.
En general, la película ofrece varios giros que, aunque previsibles, logran despertar una gran cantidad de sensaciones a favor de la protagonista. Sin embargo, el desenlace deja un sabor amargo y una sensación de vacío para todo el elenco de protagonistas, al no saber qué será de ellos tras el cierre de la cinta.