Vivimos en una sociedad frívola que se manifiesta en los diferentes programas de televisión a la hora de tratar acontecimientos sociales de relación, amor, desavenencias o tragedias. También impregnamos de frivolidad la economía.
La desgracia y la tragedia acompañan al transporte de pasajeros por vía terrestre. Creo que son cuatro los accidentes ocurridos a fecha de hoy 22 de enero. Los medios de comunicación se vuelcan sobre las desgracias. Llenan las tardes y noches de imágenes y testimonios de quienes los han sufrido en primera línea y en sus propias carnes.
No quieren hacer escarnio sobre quienes puedan ser los responsables. Se centran en las victimas, que describen sus circunstancias vividas con lágrimas y voz entrecortada. Llegan incluso a referirse a algunos ciudadanos que acudieron a ayudar como héroes. Esa referencia le asigna al ciudadano una aureola de laurel que para nada quiere personalmente y que lo que quiere es irse a su casa y descansar.
Cualquier circunstancia en la que el sufrimiento envuelve a la ciudadanía es aprovechada por quienes mal gobiernan para despistar y desorientar a quien quiera escucharle ante las primera reivindicaciones de los maquinistas de trenes que llevan años dando las pertinentes quejas de los diversos tramos en los según su profesionalidad, la de los maquinistas, deberían los responsables políticos tomar carta en el asunto a fin de arreglar e investigar las consecuencias de los temblores y cimbronazos que los vagones sufrían a determinada velocidad en tramos concretos de los desplazamientos ferroviarios.
Los maquinistas van a la huelga. El ministro de turno, Oscar Puente, habla de que cuando desaparezca el sufle emotivo será posible legar a un acuerdo. Que frivolidad la del ministro a la hora de referirse al sufle. Piensa el ministro que el dolor de las familias de las victimas es sufle. Piensa el ministro que las denuncias presentadas por el sindicato es sufle. O habla el ministro de sufle por no decir que se trata de quejas denunciadas por el sindicato de maquinistas que pueden convertirse en bombas con efecto devastador hacia quien tiene la responsabilidad del ministerio.
Pero hay más. Y más de lo mismo. La sombra de la corrupción. Por hablar de lo constatado una de la empresas participes de la UTE adjudicataria tenia contratado a Koldo García como asesor. Igualmente, Adif, tuvo en nomina una de las amantes de Abalos.
Adif es la responsable de las adjudicaciones de las revisiones y mejoras que se tengan que hacer en el trazado ferroviario. Y en estos momentos, igual que otras tantas empresas estatales, no está limpia de sospechas de corruptelas.
La adjudicación de la revisión de las vías contemplaba un tramo de más de ochenta kilómetros, entre los kilómetros 263 y 343, habiéndose producido la tragedia en el kilometro 318 dentro del tramo que debía ser objeto de construcción de mejora integral.
Dicen los entendidos que en la adjudicación de la mencionada licitación destaca la excesiva puntación obtenida por la adjudicataria en los criterios discrecionales de criterios de valor frente a los criterios determinados mediante formulas en los que no existía una diferencia significatica con respecto a los demás participantes en la licitación.
Para tranquilidad del ciudadano uno de los trenes accidentados, el Iryo, es uno de los más fiables del mundo que está fabricado por el inventor del tren bala japonés. Esto crea la ilusión para el ciudadano que los investigadores japoneses darán cuenta objetiva de los pormenores de los motivos que han causado la tragedia.
Igualmente, si la UCO no lo tiene ya en el punto de mira se debería auditar el destino de los sesenta y un millones doscientos cincuenta mil euros (61.250.000,00€)en los que se adjudico la mencionada construcción de mejora integral.
Dice Mario Vargas Llosa, en su libro La Civilización del Espectáculo:”La frivolidad consiste en tener una tabla de valores invertida, o desequilibrada, en la que la forma importa mas que el contenido y la apariencia más que la esencia; en la que el gesto, el desplante o la representación, hacen las veces de sentimientos e ideas”.