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Tomás Moro

¿La tercera vía?Tomás Moro, Santo Tomás Moro, camarada Tomás Moro.

Peculiar personaje. Condenado a muerte por Enrique VIII, Tomás Moro fue beatificado en 1886 y canonizado en 1935, junto con Juan Fisher, por la Iglesia católica, que lo considera un santo y mártir. Por su parte, la Iglesia anglicana lo considera un mártir de la Reforma protestante, incluyéndolo, en 1980, en su lista de santos y héroes cristianos. Por Karl Marx, Friedrich Engels y Karl Kautsky fue elogiado como héroe comunista debido a la actitud comunista hacia la propiedad que muestra en su obra Utopía.Bajo el comunismo soviético el nombre de Tomas Moro ocupaba la novena posición desde la parte superior de la Estela de la Libertad de Moscú (también conocida como Obelisco de los Pensadores Revolucionarios), como uno de los pensadores más influyentes que promovió la liberación de la humanidad de la opresión, la arbitrariedad y la explotación. Este monumento fue erigido en 1918 en el Jardín Aleksandrovsky, cerca del Kremlin, por sugerencia de Lenin. 

En su obra Utopía establece las bases de una sociedad perfecta en la que prevalece la dignidad humana. Considera que existen dos vicios que arruinan la dignidad y la humanidad de los ciudadanos: la Codicia, ese afán excesivo de riquezas, a la que presenta en su libro, no solo como un vicio individual, sino como la causa raíz de todas las calamidades sociales, la injusticia y la desigualdad. Tomás Moro argumenta que la raíz de esta codicia es la propiedad privada. Sostiene que mientras exista la propiedad privada y el dinero sea la medida de todas las cosas, no será posible que una nación se gobierne justa o felizmente. La acumulación privada genera inevitablemente que los bienes se concentren en manos de unos pocos, mientras la mayoría vive en la miseria. Critica duramente la sociedad de su tiempo, donde la codicia de los nobles y terratenientes, hoy podríamos incluir a los políticos corruptos ("ovejas que devoran hombres") provocaba el cercamiento de tierras, despojando a los campesinos y dejándolos en la indigencia. Situación existente en nuestra sociedad donde cada día que pasa hay menos ricos, ricos, y más pobres, más pobres.

Otro vicio al que se refiere como causante de la desgracia social es el de la Pereza, considerada como el descuido o la negligencia en las cosas a las que estamos obligados. A la pereza la considera una lacra social inaceptable y un vicio que debe ser erradicado para el funcionamiento de la sociedad ideal. A diferencia de la sociedad europea de la época, para Moro la obligación de trabajar es universal, y al eliminar a los holgazanes y repartir la carga social del trabajo, la jornada laboral sería de solo seis horas diarias. 

En nuestra sociedad actual, la aplicación de los principios contra la pereza nos llevaría a reestructurar a la clase política, corrigiendo desde su formación básica hasta la supresión de sueldos y pensiones vitalicias. En nuestra sociedad, nuestros políticos se considerarían en la obra Utopía como los holgazanes por excelencia al ser aquellos que viven de la producción de los trabajadores, obligando a estos últimos a trabajar más horas.  
Es lamentable que nuestra sociedad actual fomente la codicia y la pereza, la incomunicación y la estigmatización del que discrepa de unos u otros, cuando solo de la lectura de los humanistas se podría establecer un canal de diálogo creador de mejoras sociales. Pero eso no interesa a nuestros políticos expertos en ser codiciosos y holgazanes. 

 

Fernando Guerrero Cáceres

Ensayista

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