Traición del subconsciente. La intervención del okupa del poder, Pedro Sánchez ha sido la vergüenza de Europa. En ningún país democrático se ataca al cuarto poder, menos aún mencionando con nombres y apellidos a periodistas que dirigen programas de los que sale información acreditada y que en ningún caso ha sido objeto de denuncia o manipulación en sede judicial, que es donde se decide la legalidad de los hechos y datos que se aportan. A sensu contrario, si quien es el representante del poder ejecutivo se permite juzgar desde la tribuna del hemiciclo, sede de la voluntad popular, a quien demuestra una y otra vez que quienes ejercen el poder son corruptos, nos encontramos ante un aspirante a dictador que quiere aplastar la libertad de pensamiento a golpe de mentiras, en principio, y después a golpe de botas. Vayase, señor Sánchez. Sus actos son lo suficientemente gráves para que abandone el poder. Hagalo de forma democrática. Convoque elecciones. No entiende que esa intervención desde la tribuna del hemiciclo del pueblo es un peso más en su hundimiento. No puede salir a la calle, el pueblo no lo quiere. Solo puede volar. Pero no confunda el desplazarse en vuelo para visitar las zonas devastadas por las catástrofes, a que su mente crea que el pueblo es tonto. Vayase, señor Sánchez. Todo cuanto usted ha creado es falso como los billetes con los financió sus primarias alguien de su familia que explotaba prostíbulos cuando usted defendía el feminismo. Vayase, señor Sánchez, que mientras su segunda de a bordo, Chussss Montero grita, gesticula contra la oposición desde su banco del hemiciclo, permite que el dinero negro riegue los pasillos de Ferraz. Vayase, señor Sánchez, que ya ni los suyos le quieren. Quienes antes miraban a las cámaras de manera altiva para amedrentar a la prensa hoy contestan mirando hacia abajo.
Vayase señor Sánchez. Convoque elecciones. De lo contrario, España seguirá en manos de quien no quiere darse cuenta de que sobra en el puesto en el que está. Y si no se da cuenta, puede ser porque es estúpido o porque es una mala persona. Y España no merece ser gobernada por ninguno de esos tipos de personas. Dicen que la ignorancia es el peor de los males porque te encierra en una jaula sin que sepas que estas atrapado.
