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¿Por qué los colombianos emigran a España?

El pasado 30 de junio concluyó el plazo de presentación de solicitudes de regularización extraordinaria para inmigrantes que desde el 16 de abril de este año puso en marcha el Gobierno de España. Según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, se registraron más de un millón cien mil solicitudes, de las cuales el 52% fue admitido a trámite. Y, como hecho destacado, el 25,9% de estas peticiones correspondía a personas de origen colombiano.

Coincidiendo con el boom de la construcción en España, a principios de este siglo, el número de ciudadanos colombianos en este país no ha parado de crecer, tal como lo demuestran las cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE), organismo que registra al día de hoy la presencia 676.500 naturales de Colombia residiendo en el territorio español (aunque esa cifra superaría las 900 mil personas si se cuentan quienes están en situación irregular y los hijos de colombianos nacidos en España), siendo en número la segunda comunidad migrante en el estado español por detrás de los marroquíes (969.000 personas) y superando a otras poblaciones de residentes extranjeros muy numerosas, como son la rumana o la británica.

Las cifras de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), revelan que España es el segundo destino elegido por los colombianos para partir en busca de una vida mejor, por detrás de los Estados Unidos donde se calcula que residen alrededor de 1,6 millones de colombianos y colombianas, regularizados y sin regularizar, y también nacidos allí.

A la pregunta de ¿por qué los emigrantes colombianos prefieren España para vivir?, podemos remitirnos a las opiniones de los integrantes de la Asociación Así es Colombia, una ONG de carácter cultural con más de dos décadas de existencia en la ciudad de Málaga, integrada tanto por colombianos y colombianas como por ciudadanos europeos residentes en esta parte de España, que han trabajado para mostrar una imagen más real y positiva del país sudamericano.

En primera instancia, el idioma es, sin lugar a dudas, un factor primordial. El castellano, con más de 520 millones de hablantes nativos (según el Instituto Cervantes) facilita la integración de los colombianos que llegan a Europa, y que prefieren España frente a otras naciones europeas (comunitarias o no) como Alemania, Francia, el Reino Unido o Suiza donde los salarios son más altos pero el idioma se puede convertir en una barrera infranqueable para los recién llegados. También facilita muchísimo la adaptación el hecho de compartir referentes culturales comunes dentro de la comunidad hispanoamericana.

En segundo lugar, se encuentra la oferta laboral de mano de obra no cualificada. Actualmente existe una gran demanda de trabajadores en sectores como la hostelería, la construcción, la agricultura, el transporte, la limpieza o el cuidado de niño os personas mayores que no se alcanza a cubrir y requiere de la contratación de foráneos que encuentran en estas labores una remuneración que jamás conseguirían en Colombia.

Bienestar y paz

Pero no solo hay una demanda de mano de obra no cualificada, sino también en sectores especializados como el de la Medicina. Según el Ministerio de Educación de España, en el pasado año 2025 se homologaron más de 30 mil títulos de profesionales médicos de origen extranjero, necesarios para cubrir las necesidades del sector sanitario público español.

También destaca lo atractivo que resulta para los migrantes colombianos los servicios que presta el estado de bienestar, tales como una educación pública gratuita en todos los niveles no universitarios (incluso las tasas universitarias son muy asequibles, a razón de mil euros el año de matrícula), y una sanidad con cobertura universal, todas ellas de calidad. A decir de muchísimos colombianos: “En España el que no estudia es porque no quiere y a nadie dejan morir en la puerta de un hospital”.

Y, finalmente, los colombianos encuentran en España la ansiada paz y tranquilidad que su patria intenta conseguir desde hace ya mucho tiempo. Los índices de delincuencia son bajos. La gente puede vivir sin el temor de ser asaltada a mano a armada, extorsionada, secuestrada o asesinada (gracias a la paz social que genera el estado de bienestar). De hecho, una de las cosas que más llama la atención de los colombianos recién llegados es que los automóviles se dejen por la noche aparcados en las calles de las ciudades sin el riesgo de ser robados o desvalijados.

En resumidas cuentas, los colombianos y colombianas que llegan a España y consiguen establecerse aquí, encuentran una sociedad más igualitaria (sin estratificación por barrios) que les brinda las oportunidades de desarrollo y estabilidad que en su país natal actualmente no tienen.

Lo negativo de todo esto es la gran pérdida de capital humano que está viviendo Colombia. Cifras del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Colombia (extrañamente muy desactualizadas) estiman que unos 6 millones de ciudadanos se han marchado a vivir fuera del país (un 13% del total de la población). Y aunque las remesas que llegan desde el extranjero enviadas por los emigrantes suponen más del 40% de los ingresos que generan las exportaciones de café, el alto precio del desarraigo, la ruptura familiar y la afectación de la salud mental es un sacrificio muy grande para quienes padecen la nostalgia de su “tierra querida”, muchos de los cuales jamás regresarán a ella.

Luis Gabriel David

Profesor y periodista

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