Me aparto este viernes de los cuantiosos casos de corrupción que tenemos en nuestro gobierno y me deleito con la recreación de la próxima celebración de un evento familiar. Una de nuestras hermanas cumple ochenta años.
Nacida en una familia de nueve hermanos.
Bueno, al final nos hemos enterado de que somos diez.
Fuiste la séptima o la sexta.
Pocos quedamos ya tras de ti. Pero tú, no tengas prisas.
Ya sabes aquello de que en todas las puertas hay dejar pasar primero a los mayores. Esos nos han enseñado.
Tu existencia ha sido, es y será platónica en el estricto sentido de la expresión: has sabido canalizar tu pasión por la vida en entregas sigilosas a los demás a los que tal como dice el Evangelio distes de comer y beber y no me refiero a lo físico y meramente material, sino a esos silencios en los que escuchas hasta los alfileres que caen de punta y esas palabras tuyas que ayudan a cicatrizar las heridas que en tu ámbito de convivencia difícilmente se perciben.
Esa pasión por la vida te ayudo a empujar a los de arriba y
Tirar de los de abajo.
Tus ideas e inquietudes, eran impropias de la época que te tocó vivir. Málaga, Almería o Albacete, te ayudaron a forjarte una personalidad única: luchadora, fuerte, generosa y siempre con una mente inmersa en tus pensamientos e ideales que te mantuvieron alejada de los ruidos que te rodeaban y que, en algunos casos, querían entrometerse en tu vida.
Tu lucha, y porque no decirlo tu sufrimiento, lejos de convertirte en una persona dolida y rencorosa, hizo que afloraran en tu convivencia social y familiar lo mejor que una persona puede darle a quienes se relacionan con ella: comprensión, generosidad, apoyo moral y económico cuando quienes te rodean lo necesitaban.
Tu continua entrega a los demás ha dado sus frutos convirtiéndote en pilar necesario de cuantos te tratan a diario en el bloque familiar.
Nuestra hermana Pilar, columna y apoyo necesario en tu día a día llegando a ser difícil hablar de una u otra sin mencionaros a las dos. Y Maisi, en el Lagar o en Pedregalejo, pero siempre atenta y dispuesta. Para el resto de nosotros las tres marías de nuestra familia Tus sobrinos Marivi, Jose, Basi, Isa, Pili no faltan en tu vida ni tú en la de ellos. Y, si es cierto que a veces el roce hace el cariño, en otras es el cariño el que se agranda sin que sea necesario el roce y es en esta situación donde la generosidad de las personas se hace más palpable.
No voy a hablar de las experiencias paranormales, pues necesitaríamos un programa de Iker Jiménez, ni de los amores prohibidos, el programa de Ahora Sonsoles se quedaría sin audiencia, a parte que ni lo uno ni lo otro a nadie le importa, pero termino con una frase de un filósofo oriental en la que he encontrado reflejo de tu espíritu: "Ser profundamente amado por alguien te da fuerza, mientras que amar profundamente a quienes te rodean te da coraje". Coraje que ahora más que nunca te hace falta para sobrellevar tu enfermedad y al que estamos dispuesto a animar, no solo por tu bien, sino por el nuestro. Gracias por tu ejemplo. Feliz ochenta cumpleaños.




