Hay algo que llevo tiempo percibiendo cada vez que hablo con vecinos, empresarios, agricultores o jóvenes que intentan abrirse camino: Málaga avanza, SÍ, pero NO todo el mundo avanza con ella.
Nos hemos convertido en una de las provincias con mayor proyección de España; llegan empresas, turistas e inversiones. Sin embargo, vemos cómo nuestros hijos no pueden independizarse, tienen que abandonar el país para encontrar trabajos mejor remunerados, los malagueños no pueden vivir donde han nacido, el campo sobrevive ante tanta burocracia y muchas familias no llegan a fin de mes.
Por eso, ha llegado el momento de dejar a un lado los prejuicios y empezar a hablar de soluciones. La entrada de VOX en el Gobierno mejorará la vida de los malagueños.
En los últimos años, cualquier idea se juzga antes por las siglas que la defienden que por su contenido. Ese es uno de los grandes errores de nuestra política. Un ejemplo de ello es nuestra Prioridad Nacional; no creo que haya ningún andaluz que esté en desacuerdo en que Vox priorice las ayudas a las familias malagueñas, que proteja a los agricultores malagueños, que la sanidad atienda a los malagueños como se merecen… Sentido Común.
Siempre he pensado que quien trabaja, emprende o arriesga su patrimonio para crear empleo merece una administración que le acompañe, no que le complique la vida. Reducir impuestos, simplificar trámites y eliminar burocracia no es un privilegio. Son medidas que VOX llevará a cabo para sacar adelante nuestra tierra.
Una nación tiene el derecho y el deber de controlar sus fronteras. Defender la inmigración legal y ordenada no significa cerrar la puerta ni renunciar a la solidaridad. Significa garantizar que las normas se cumplan, que los recursos públicos puedan sostenerse y que la convivencia se construya respetando la ley.
Durante mis visitas a la Serranía de Ronda, Antequera, la Axarquía y el Valle del Guadalhorce he comprobado el gran esfuerzo que realizan agricultores y ganaderos cada día para luchar contra el aumento de costes y la burocracia. Málaga no puede abandonar a quienes llevan generaciones cuidando de nuestra tierra. VOX siempre reclamará apoyo para nuestro campo.
Sé que muchos discreparán de estas ideas y es legítimo. Eso es la democracia. Pero también creo que una parte importante de la sociedad está cansada de que determinados debates se silencien por miedo a la crítica.
Gobernar exige escuchar, decidir y asumir responsabilidades
Málaga tiene un potencial inmenso. Pero hacen falta gobiernos con criterio, con valentía y con la determinación de poner el interés de los malagueños por encima de los cálculos políticos.
La solución pasa por más sentido común y eso es lo que van a tener los malagueños a partir de ahora gracias a VOX.




