Parece que es una decisión exprés, sin embargo, no la es. Ayer, en España, en el Consejo de Ministros, se acordó instrumentar la regularización de medio millón de inmigrantes ilegales que llevan meses y en algunos casos años viviendo en un limbo legal.
Al no tener papeles no tienen trabajo formal, por ende, no aportan para la seguridad social, ni para la sanidad pública ergo no pagan impuestos. De algo viven claro está; unos de la mendicidad en menor escala porque maman de la pirámide de las ayudas que dan organizaciones como Cáritas: desde comida, ropa, hasta algún alojamiento.
Es muy duro ser ilegal en España y en cualquier otro país del mundo. Véase la situación en Estados Unidos… confieso que, como ávida lectora de libros de Historia, en sendas ocasiones leí sobre la actuación de la Gestapo contra los judíos; nunca imaginé revivirlo en Estados Unidos y observar cómo funciona un sistema fascista dedicado a cazar literalmente a seres humanos.
Pero mientras cazar inmigrantes ilegales tiene premio como acontece en el sistema norteamericano donde el ICE recibe hasta mil dólares por inmigrante detenido, en España saben bien del potencial que tiene la mano de obra.
En los últimos años, el PIB español ha crecido más que el de Alemania, Francia, Italia y Reino Unido. Es la economía europea con mayor potencial y en parte lo es por los casi 7 millones de extranjeros que viven y trabajan en el país ibérico.
Con su trabajo contribuyen a la seguridad social, sanitaria, al pago de las pensiones y al pago de los impuestos. Hacienda en España ha roto récord de recaudación el año pasado: más de 300 mil millones de euros de recaudación anual, para ser más exactos un total de 301 mil 355 millones de euros, al mes de noviembre pasado.
Hay una férrea persecución contra el dinero en efectivo, en negro y el fraude fiscal. Los inmigrantes ilegales que no pueden acceder a un trabajo por supuesto que sobreviven con alguna ayuda, pero también realizando muchos trabajos en negro. Sobre todo, cuidando a personas mayores en sus casas; cuidando a niños y haciendo la limpieza de las casas y de los Airbnb.
Algunos venden manualidades o dan clases de inglés particulares o incluso venden comida típica de sus respectivos países por las redes sociales en grupos en los que figuran otros de sus compatriotas.
La estrategia del gobierno es sacarlos de esa oscuridad para beneficio de la economía y de las arcas del Estado. Con la regularización de este medio millón de inmigrantes se dará un paso importante.
A COLACIÓN
Este proceso se llevará a cabo de, abril a junio, de este año. Será rápido, ágil y sin tanto papeleo. Eso sí, todos deberán aportar el certificado de no antecedentes penales; y fundamentalmente se van a regularizar a todos los inmigrantes ilegales que hayan entrado a España hasta antes del 31 de julio de 2025.
Hay una larga tradición en España de llevar a cabo sendos procesos de regularización y, lo han hecho, tanto gobiernos del Partido Popular como del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).
Desde la década de 1980, a la fecha, han sucedido ocho regularizaciones masivas. En esta nueva partida aprobada por el PSOE, Sumar y Unidas Podemos, es decir, el bloque de la izquierda con la izquierda más radical, se van a beneficiar miles de personas que entraron a España y solicitaron refugio o asilo o protección internacional.
Miles, pero miles de solicitudes, que tienen atascados los juzgados. Y miles de solicitudes que casi siempre se fallan con una negativa: es decir, el gobierno solo aprueba el 20% de las solicitudes de asilo o de refugio o de protección internacional. Así es que finalmente se van a desatascar los juzgados al aprobase de manera exprés las regulaciones.
La verdad es que siento alivio por todas las personas que saldrán beneficiadas porque la mayoría son hermanos latinoamericanos (en España les llaman románticamente los hijos retornados) y también hay decenas de mexicanos. Pero fundamentalmente son venezolanos; ecuatorianos; bolivianos; cubanos; argentinos: nicaragüenses; ucranios entre otros más.
Ya la ultraderecha de Vox ha saltado por los aires con su alharaca inflamatoria del odio. Abascal quiere ser Trump o quizá Gregory Bovino porque ganas no le faltan para jalar el gatillo. La realidad es que España no es Vox… hay más gente buena.

