Míster Joe Kent, hasta mediado de mes, director del poderoso Centro Nacional Antiterrorista de yanquilandia, ha dimitido de sus excelsas funciones, por estar en desacuerdo con la Furia Épica desatada por Trump contra Irán, porque dice que ese país no constituye una amenaza inminente contra los Estados Unidos, como ha justificado Trump para desatar su “irancundia”.
En los puestos de mando del Pentágono y los ovales, seguro han pensado que se le ha ido una rata, por más que haya sido muy explicito en su carta de renuncia y haya participado 11 veces en combate y su esposa muriera en el conflicto bélico desatado por el “trio de las Azores”.
Encima el buenazo, derechista y creyente a pies juntillas del AMERICA FIRST, ha abandonado el barco, porque cree que el lobby estadounidense mediático judío, ha envenenado la cabeza de don Donald y extraviado, su hasta ahora, para Joseph, magnífica política internacional. Por lo que el ex soldado americano, se ha puesto a rezar para que Dios ilumine la sesera rubiasca del presidente.
En la escuela en la que hizo el aprendizaje el Oval, la venganza no se sirve fría, sino que es un plato en caliente ejecutado con los aliños de la madre Celestina; por lo que a toda prisa el FBI se ha encargado de investigar al dimitente, por desgranar un secreto de escoba, al decir en una entrevista que el asesinato del activista derechista Charlie Kirk, fuera por oponerse a las intervenciones en Oriente Próximo y su grima con Israel. Puede que míster Joe termine limpiando las letrinas del confesionario de Guantánamo.
Aunque el “turista” de la Casa Blanca, se crea más poderoso que el Temido, de la Canción del Pirata de Espronceda, porque lleve a toda vela sus ataques con drones en su velero bergantin. La guerra está perdida, primero en derecho, después por el rechazo de aliados, y ahora se suma los 200.000 millones a mendigar al Congreso para seguir lanzando pepinazos. Encima nosotros los spanish que marcamos distancias a lo némesis sanchista, nos han soplado de la chequera de María Jesús 5.000 millones, para que no se nos atragante el sorbo de gasolina.



