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El cura merino

Los gabachos que invadieron a España eran de color Rajoy, tan antiguo el expresidente destituido, que teniendo el Real Madrid por devoción y las revistas deportivas por ciencia, no sabe que Mbappé, Tchouméni, Mendy y Eduardo Camavinga visten de blanco, de color África y son más galos que Astérix y Obélix.

Tener en la pescaera al más espabilado del Mundial, que con menos minutos que las  carreras en los encierros de San Fermín, como buen mozo navarro, es capaz de cantar gol en todos los banderines de corner de los estadios yanquis, es todo proeza de ocasión.

Estamos rodeados por el Tour, mientras se apura el Riau-riau y por las calores de la Costa del Sol, vengo escrutando por las camisolas de los forofos aguerridos, las nacionalidades de la afición mundialista de turistas y residentes. Hasta mi amigo el camarero Hassan, recién hispano, luce los colores de la marroquí en el chiringuito con el nombre del malagueño Brahim a la espalda.

La nocturna jubilada, que tiene por vigilia, la ensoñación de recuerdos; me ha metido en la cocola, debido al nombre de nuestro más rápido realizador de La Roja, al Cura Merino, por eso de que hoy nos la jugamos contra los franceses a balonazos. Inmediatamente me acudieron a la memoria el nombre de héroes y guerrilleros, que hicieron patria, mientras Fernado VII, el Indeseable, departía en Francia las lisonjas de su exilio.

La madrugada me lleva a buscar, mis librillos colegiales de Historia, pero estaban ya desalojados del baúl; menos mal que esta el móvil, que me responde mejor que la máquina del hacker Harold Finch en Person of Interest. Así que fui recordando los nombres históricos de nuestra Guerra de Independencia, y asociándolos con nuestros peloteros internacionales, mis tonterías, pero me resultaron sugerentes. Ver a nuestro Rodri con el uniforme de General Castaños, a Lamine con el trabuco de El Empecinado, a Cucurella con el cañón de Agustina de Aragón, y obviamente, al goleador emboscado, en la cueva del absolutista Cura Merino, me dieron todas esas esperanzas que lo efímero nos muecan felices, a costa de las pequeñas efemérides.

Curro Flores

Ex concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Málaga

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