Decía Largo Caballero en un mitin de 1936: Si los socialistas son derrotados en las urnas, irán a la violencia, pues antes que el fascismo preferimos la anarquía y el caos”. 10 de febrero de 1936, en el Cinema Europa. Hace unos días, la portavoz de Mas Madrid en la Asamblea de la Comunidad, dirigiéndose a la presidenta Ayuso, amenazo: No habrá paz en las calles. Las ideas, las mismas. La violencia para exterminar al adversario político, convertido en enemigo según el criterio de las izquierdas de que su pensamiento único es solo el valido para mejorar la vida de los ciudadanos. Estamos cansados de que los progresistas de pacotilla que nos gobiernan digan de quienes trabajamos y pensamos de manera diferente a ellos que somos facha. No saben estos gobernantes que u verdadero demócrata nunca insulta a un adversario político. Discute, cede, se opone y cuando el bien común lo exige realiza pactos de estados con ellos. En una palabra, la actuación de los demócratas año tras año y que nos ha conducido hasta nuestros días. Hoy el gobierno está dirigido por una persona que carente de sentido democrático robo en urnas tapadas el destino de su partido. A partir de ahí, ya han visto ustedes de quien se ha rodeado. Enemigos de España que lo único que pretenden es el sillón para apoltronarse en el y conseguir un enriquecimiento personal. Que no le quiten democráticamente la poltrona que la defenderán violentamente hasta el final, que no es otro que las elecciones. Aunque pierdan las elecciones seguirán usando la violencia y lo que es peor aun la manipulación e interpretación torticera de la ley para destruir la sociedad, atemorizar al ciudadano y hacer cenizas todo cuanto se le oponga. Fíjense la inacción del ministerio de interior en todo cuanto le interesa a ellos: Ceuta, ocupaciones de viviendas, ocupación de lugares públicos de manera ilegal a costa del perjuicio económico de quienes realizan su trabajo. Les da igual. O ellos o el caos. Hay otra opción: una nueva guerra. Es lo que están provocando cuando los violentos insultan, empujan a oyentes y a policías en una plaza donde da un mitin Vox, y sale un ministro diciendo que los violentos son los agredidos por estar allí. Magnifica interpretación de quien representa partidos en los que se solicita a gritos la democracia, pero que cuando llegan al poder silencian sanguinariamente los gritos de libertad democrática. No se nos debe olvidar a los verdaderos demócratas que lo conseguido hasta ahora nadie nos lo debe arrebatar. Lo normal en una democracia es perder unas elecciones, que se lo pregunten a Pedro Sánchez, que a día de hoy no ha ganado ni una de las elecciones a las que se ha presentado. Lo anormal es perder la democracia en unas elecciones en las que tahúres y leguleyos conspiran desde hace tiempo para destruir los pilares de nuestra democracia. No olvidemos que primero se normalizan ciertas ideas, luego se erosionan los derechos y, finalmente, cuando se quiere reaccionar, las reglas han cambiado y somos los demócratas los fuera de la ley.



