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Subjetividades

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No pasa nada. Cambie el enfoque que tiene usted de la situación y comprenderá que todo es  subjetivo. Cambie el color del cristal con el que usted está mirando España. La invasión de Ceuta no es mas que el acogimiento de un número indeterminado de seres humanos a los que dado nuestro carácter progresista hemos de atender incluso a costa de nuestros hermanos ceutí que harán de su vida un constante sacrificio diario: cerraran sus comercios, pasaran miedo para llevar a sus hijos al colegio, no dormirán por las noches pensando en que cualquier invasor entre en su casa y le puede robar subjetivamente e incluso violar, también subjetivamente. La asistencia sanitaria se ha desbordado subjetivamente y los casos de apuñalamiento y de enfermedades como la sarna, también son subjetivos. La ansiedad de quienes cumplen con sus obligaciones ciudadanas como el ejército, la policía, los bomberos, los sanitarios o cualquier otra profesión es subjetiva.

Pero no perdamos de vista que esa subjetividad es contagiosa. Ahora está en La Puerta del Sol. El caos, el desorden, la aglomeración de tiendas de campaña, el enfrentamiento con la ciudadanía, es subjetiva. Su finalidad no es otra que hacer de cortafuego frente a los escándalos del gobierno corrupto que tenemos. Y siempre la misma historia. La culpa es de los demás. De quienes no piensan como ellos, que por ese simple detalle son de extrema derecha y de derecha. Es importante vincular siempre el adjetivo extremo a la derecha, nunca a la izquierda. Desde que estos crápulas han llegado al poder no han hecho más que destruir. Han destruido las libertades de la ciudadanía, la igualdad entre los ciudadanos, la concordia, la solidaridad, la esperanza en el futuro y la fe en las personas. Han cambiado el abrazo social por el empujón sectario con el que dan a entender que quienes no piensen como ellos nos tenemos que quitar de su camino. Para ello la estigmatización mediática es fundamental. Pretenden usar cualquier medio para llegar a lo que ellos consideran masas. No tienen pudor en grabarse de una u otra manera siempre que piensen que eso les da votos. Eso también es subjetivo. Igual que hablan de la violencia subjetiva, pensaran que la ciudadanía es también subjetiva y pretenden asegurarla mediáticamente.

En toda esta subjetividad de gobierno, en la que solo vale lo suyo, pretenden hacer creer a la ciudadanía que tienen ganadas las próximas elecciones mediante el entramado de falsedades que están montando con la ley de nietos y empadronamiento de ciudadanos extranjeros. Es penoso que quien quiera gobernar a un país tenga que recurrir al voto de  extranjeros nacionalizados a los que le conceden derecho a voto, inmigrantes y nietos, pues saben que los ciudadanos de su país no los van a votar. Entregan la gobernabilidad del país a quienes menos les importa pero que el gobierno tiene la esperanza de comprar. Eso demuestra la única objetividad de este gobierno van a gobernar solo para ellos y en contra de la ciudadanía española.

 

Fernando Guerrero Cáceres

Ensayista

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