Es fundamental para confundir. Es necesario para desconcentrar. El primer paso para desorientar. El inicio de la manipulación. Todo un gobierno dispuesto a ello. Una vicepresidenta que llega ha contraponer a una decisión judicial la manifestación popular. ¿Qué pretenden los miembros del actual gobierno? ¿Olvidan cómo les trata la ciudadanía cuando se los encuentran por la calle? Se manifiestan en las redes sociales ya que en las calles no pueden. Repiten sus necesidades políticas fundadas en la mentira hasta la saciedad en el intento de convertir la legalidad en ilegalidad y viceversa. Solo es verdad lo que los miembros del Gobierno dicen; las pruebas en contra de sus actos y veleidades no tienen validez. No es fácil de entender.
Hoy, día 27 de noviembre, Ábalos y Koldo entran en prisión. Escuchemos con serenidad el ruido del gobierno. Sus medios afines tronarán. La banda del gobierno lanzará sapos y culebras. La de Hacienda gesticulará, Marlasca sacará algunos de sus tics nerviosos, Óscar Puente graznará y Torres tratará de convencer, igual que otros, de que los hechos probados son barro y fango y de que su palabra es la verdad.
Mientras el pueblo soberano, no sorprendido por nada, permanecerá impasible ante el espectáculo denigrante del Congreso de los Diputados y Diputadas (no olvidemos el lenguaje inclusivo), tampoco el lenguaje de las chistorras o el de las tallas.
El pueblo no debe olvidar que vivimos en una democracia en la que se puede votar a otros partidos y que no puede ser cómplice con su silencio y su repetición electoral del robo y esquilmación de las arcas públicas, y lo que es peor aún, de la destrucción de los pilares de la democracia. Dixit Sanchez: Y de quién depende la Fiscalía. Del gobierno. Pues eso.
Hasta cuándo esta gentuza atrincherada en los escaños del Congreso va a permitir la destrucción de España. Hasta cuándo estos ladrones de guante blanco van a campear a sus anchas por la política española desestabilizando y desprestigiando los cimientos de un país como el nuestro. Hasta cuándo estos políticos baratos van a seguir robando sin hacer nada bueno por el país que les paga y van a continuar haciendo creer a la ciudadanía que el Rey Emérito es el malo.
Políticos baratos carentes de honestidad. Políticos ansiosos de poder y de enriquecimiento personal. Políticos miembros de una banda que lo único que pretenden es imponer su autoridad y robar a manos llenas.
Escribía Schopenhauer que “el ruido es una tortura para los intelectuales, y la más impertinente de las perturbaciones. La cantidad de ruido que uno puede soportar sin que le moleste está en proporción inversa a su capacidad mental”.
La ausencia de capacidad mental hace peligrar la existencia de nuestra democracia.



