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La educación está en buenas manos

El pasado día 12 de mayo se llevaron a cabo en el Centro Cultural La Térmica, de la Diputación Provincial de Málaga, las Jornadas Provinciales de la Red Profesional de Bibliotecas Escolares (BECREA Málaga), donde se dieron cita todos los responsables de gestionar los libros de lectura no obligatoria, y que no son de texto en los colegios e institutos públicos de la región.

Durante este enriquecedor encuentro de intercambio de ideas, experiencias y formación, se habló de animación a la lectura, creación literaria, clubes de lectura, bibliotecas inclusivas, trabajo cooperativo interbibliotecario, desarrollo de la oralidad, funcionamiento de radios escolares, y muchos otros temas de vital importancia para el desarrollo de las competencias que los alumnos y alumnas necesitan para que el día de mañana, en un tiempo ya muy cercano, sean ciudadanos de plenos derechos y contribuyan a mantener y mejorar nuestra sociedad.

 Durante el acto de inauguración del evento, el  viceconsejero de Desarrollo Educativo y Formación Profesional de la Junta de Andalucía, Pablo Quesada Ruiz, comentó que los docentes que trabajan la competencia lectora tienen el gran reto de enfrentarse al “aislamiento” que la tecnología está causando en los jóvenes. Pero no dudó en afirmar que la educación de estos mismos jóvenes “se encuentra en las mejores manos”, refiriéndose a los maestros y maestras, y profesores y profesoras, del sistema educativo público.

Lo anterior es totalmente cierto, pues a pesar de la baja remuneración en España de la profesión de la enseñanaza en comparación con otros países miembros de la Unión Europea, a pesar del aumento de la ratios en las aulas, de la gran cantidad de trabajo administrativo que se le ha ido endosando al profesorado, de la disminucuón del reconocimiento social de este noble oficio, y de tantas otras dificultades que se han ido sumando a la práctica docente, a pesar de todo ello, estos profesionales vocacionales siguen dando lo mejor de sí para garantizar que todos los menores, sin distinción alguna, puedad recibir una educación de calidad.

Desde luego que los profesores y profesoras no son santos ni superhéroes de cómic, sino personas de carne y hueso que pese a los avatares de la existencia y las adversidades cotidianas que enfrentan son capaces de dejar todas estas vicisitudes a un lado para darlo todo por su alumnado. Esto solo es posible gracias a la vocación docente.

Y, sí, hay películas que lo reflejan bastante bien. Tal es el caso de “Escritores por la libertad”, donde la profesora encarnada por la oscarizada Hilary Swank es capaz de inculcar el interés por la lectura y la escritura a sus estudiantes en riesgo de exclusión social aunque su vida matrimonial haya naufragado. Casos similares son el de “El profesor” (interpretado por Adrien Brody) sobre un docente que de niño sufrió en carne propia maltrato familiar, pero que se ha propuesto alumbrar el camino de la vida de una clase desmotivada. Asimismo, en “Half Nelson”, Ryan Gosling da vida a un profesor de Historia consumidor de cocaína (se calcula que en Estados Unidos la cifra de adictos a esta droga alcanza los 27 millones de personas) cuya familia menosprecia su labor, lo cual no le impide ser uno de los enseñantes mejor valorados de su centro educativo. 

Otros ejemplos cinematográficos son las francesas “La última clase”, donde un profesor interino que va de ciudad en ciudad sin ninguna estabilidad se empeña en evitar que algunos de sus alumnos cometan suicidio (los problemas de salud mental en la actualidad se han disparado en las escuelas); y “El buen maestro”, sobre un profesor de Literatura de un prestigioso liceo de un distrito parisino de clase social alta, que es destinado a un centro del extrarradio de la capital para ser tutor de un grupo de secundaria compuesto por hijos de familias multiétnicas y de estrato social más humilde, enfrentándose a una realidad totalmente desconocida para él.

Tampoco podrían faltar la danesa “Otra ronda”, donde un siempre magistral Madss Mikkelsen da vida a un profesor en plena crisis de la edad adulta que busca en el consumo de alcohol un medio para paliar su crisis existencial, sin dejar por ello de ser, un estupendo docente; y la israelí (con un remake estadounidense) “La profesora del parvulario”, que nos cuenta la historia de una maestra de educación infantil cuya mayor frustración es que a sus hijos adolescentes no les interese hacer carreras universitarias, pero que descunbre entre los niños de su aula de clase a un pequeño con gran talento para la poesía, de quien se empeña en ser la mentora.

Y es que, en la vidad real, por su entrega, dedicación y entusiasmo contra todos los vientos y mareas de la vida, todos los y las prfes son, por la labor que realizan, “de película”.

Luis Gabriel David

Profesor y periodista

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