Falsos, mentirosos, manipuladores, estigmatizadores, aspirantes a dictadores. Entérense de una vez de lo que es la Sanidad Pública Andaluza. La de verdad. La de las tres camas por habitación en la que se ingresan a tres pacientes tan distintos como dispares, con su familiar de acompañante. Con dolencias similares pero distintas. Los pacientes sabemos donde estamos, se trata de un hospital. Sabemos que no podemos tener una habitación para cada uno. Que tenemos que compartir espacio y carácter de los que vamos a vivir juntos bajo un mismo techo durante el tiempo que nuestra enfermedad requiera cura. Lo sabemos. Lo admitimos. Y confiamos desde la misma puerta de entrada al hospital en todos los que allí trabajan. Limpiadores, celadores, personal técnico sanitario, enfermeras, médicos y si me he dejado a algún gremio sin nombrar que me perdone. Aún estoy convaleciente. Detallo mi experiencia personal tras la detección de un cáncer de próstata a raíz de una analítica a finales del año 2025. Desde entonces hasta el día de mi intervención el día 05 de mayo imagínense ustedes la de verborrea política y sindical que he podido escuchar por ser en nuestra Andalucía periodo electoral. Desde que te atienden por primera vez en la habitación de tres camas te das cuenta que estas en manos de profesionales. Menos mal piensas, no son politicos. No enumero de nuevo. Todos. La profesionalidad y la humanidad es constante. No existe en el comportamiento de todos y cada uno de los que atienden acto o palabra que no corresponda profesional y humanamente al estado del paciente al que se dirigen. E insisto tres eramos distintos y dispares. Y los tres tendríamos nuestros malos o buenos momentos que sin querer podríamos volcar en quienes en ese momento nos atendiera. E incluso cada uno de nosotros con un volumen diferente en los televisores que los hospitales tienen por cama. La televisión es de pago, nuestra sanidad Publica, también. La pagamos mes a mes con nuestro trabajo. Mientras el pueblo comparte habitación y establece la empatía necesaria para sobrellevar la desagradable situación que la enfermedad nos ha creado los políticos y sindicalistas graznan, mienten y tratan de sembrar el descontento. Se echan porquería unos a otros, y además roban. Dicen que la salud no es cuestión de dinero. Ellos, los políticos y sindicalistas desconocen lo que es la sanidad pública. La desprestigian constantemente: al sistema y a sus profesionales. No les importa. Usan la sanidad pública para atacar al partido que gobierne. Cuando un político o sindicalista se pone enfermo usa la sanidad privada. Esa a la que tanto atacan. O lo que es peor usan el principios de prioridad política o sindicalista para aislarse en habitaciones de hospitales públicos y no compartir con el pueblo ni un solo momento de su vida politizada. Piensan que quienes les mantenemos no merecemos verlos con un sencillo camisón operatorio y con una sonda paseando por los pasillos de un hospital. Y desconocen que así es como verdaderamente se siente la vida. A todos los miembros de la Sanidad Pública Andaluza son ustedes los mejores profesionales que pueda tener una sanidad. Y son ustedes los mejores a pesar de la manipulación que los políticos y sindicalistas hacen de ustedes no en beneficio de la sanidad sino en beneficio de intereses de políticos y sindicales.

