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Y ahora, ¿qué?

"En política solo triunfa quien pone la vela donde sopla el aire; jamás quien pretende que sople el aire donde pone la vela"

He querido comenzar mi reflexión marciana de hoy con esta sentencia del inconmensurable Antonio Machado, aquel cuyo cuerpo yace en Collioure, huido de una España negra y casposa que asesinaba al disidente, una España que hoy saca la patita sin pudor del armario de la corrección democrática, enarbolando el odio al diferente. Tras la emoción electoral del pasado domingo y la agria resaca de los resultados, conviene tomar nota. No soy eso que llaman ahora politóloga, pero la política corre por mis venas, aunque intente apaciguar su galope con el sedante de la distancia. Sería interesante que cada uno de nosotros analicemos en profundidad qué está ocurriendo y cuáles serán las consecuencias. El PP de Moreno Bonilla, el simulado estandarte de la moderación, concedida por la sonrisa permanente y la suavidad de sus ademanes (no de su política) ha perdido la mayoría absoluta. Y ello requiere, si pretende ser apoyado en la investidura y gobernar con estabilidad, su genuflexión ante las pretensiones fascistas de VOX. La imparable privatización de la sanidad, desmantelando la pública para que los andaluces acudan a la quironmancia, la asfixia a las universidades públicas, para que solo puedan estudiar los hijos de los de siempre, la privatización de la enseñanza de los oficios, la Formación Profesional, que también ha caído en las garras de los usureros del sistema, el abandono y menosprecio de las enfermas de cáncer de mama, no han sido suficientes para que el PP pierda las elecciones. Las consecuencias de ello es el regalo de cuatro años más que le permitan hacer tabla rasa con los servicios públicos andaluces. La especulación alrededor de la vivienda, ese bien inasequible en estos momentos para tantas familias, que fue consagrada en la nueva Ley de vivienda de Andalucía mediante la idealización de la colaboración público privada en la promoción de vivienda protegida, tampoco ha sido un argumento suficiente para desalojar del gobierno a la derecha que nos hiere. Y nos hemos pegado un tiro en el pie nuevamente.

El PSOE, por su parte, ha errado en su estrategia de aterrizar ministros en los territorios, ministros desconectados de la realidad de los mismos. Y en el caso de Andalucía con el agravante de que María Jesús Montero era una vieja conocida que, por cierto, inicio las primeras privatizaciones sanitarias.

Por Andalucía se embarcó en una aventura de unidad, forzada por la estrategia de supervivencia de Podemos que ha resultado sumamente artificial, sin un proyecto ni compromiso compartido. Los egos, los cromos y los encajes de bolillos no le sientan bien a la política de izquierdas. Maíllo es un candidato solvente, pero no ha logrado ilusionar. tendrán que plantearse por que Adelante Andalucía ha capitaneado el barco de la esperanza y la alegría electoral.

He sido militante o simpatizante de IU durante más de 20 años, pero creo que hay que desempolvar los estatutos y las prácticas de una organizaci6n que, bajo la direcci6n omnipresente del PCE, se ha quedado muy arcaica y angosta con dirigentes que, en la mayoría de los casos, no han vivido en sus propias carnes la realidad de la clase trabajadora.

Un poco de ilusión política ha germinado en el coraz6n de la izquierda andaluza, ahora se trata de cultivar y construir un proyecto que pelee sin complejos por la mejora de las condiciones de vida de la gente.

Adelante, Andalucía.

"El mundo está cambiando a cada rato y, lo que es peor, a cada rato está cambiando la teoría de cómo se construye un mundo mejor"

Pepe Mujica

Porque hoy sigue siendo martes, te deseo mucho ánimo y mucha fuerza esperando el amanecer de unos tiempos luminosos para el ser humano.

A él, que me sostiene en mis crisis existenciales.

Encarnación Páez Alba

Alma errante

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