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Una pena

Ortega y Gasset, Pedro Ruiz y millones de ciudadanos españoles. Unos han leído a Ortega y Gasset, otros han asistido a los espectáculos de Pedro Ruiz y han visto uno de sus últimos videos en los que hace un alarde de lo que el futbol une, por el simple hecho que los jugadores no son políticos, y los millones de españoles por considerar que quienes juegan en un campo de futbol defienden un proyecto común que los une mientras que los políticos desunen absolutamente todo para debilitar al ciudadano y mantenerse ellos en el buen vivir.

Solo un equipo de futbol de la selección española es capaz de quitar los complejos que los políticos nos han metido a los ciudadanos. Hoy España, a diferencia de la selección española, se comporta como una suma de partes más que como una unidad orgánica. De manera efímera este sentimiento desaparece gracias a un grupo de futbolistas que luchan por un proyecto que tiene una meta compartida que conquista las voluntades de las partes disociadas de España, y aunque evidentemente no falte a quienes esto no les guste, ganar el Mundial une mucho más de lo que divide.  

Pero claro hay pocas personas, pero son violentas y peligrosas, que amenazan, amedrentan y agreden a quienes ven en algunas de las partes disociadas de nuestra España la final de la copa del mundo. Una vez más en el País Vasco.  Bilbao y Vitoria. Sabino Arana en estado puro. Amparados por sus representantes en el Congreso de los Diputados los herederos de Sabino Arana, o los del tiro en la nuca, se sienten protegidos por quien necesitando sus votos hará lo menos posible para molestarlos. Cuando alguien agrede violentamente a un ciudadano por estar viendo algo que molesta al agresor se realiza un acto contrario a los principios democráticos de nuestra Constitución. En consecuencia, el peso de nuestra Constitución debería caer sobre ellos. Pero no. Los votos de quienes agreden, amedrentan, insultan y señalan son necesarios para mantener a Pedro Sánchez en la Moncloa para que amparándose en el poder blinde su futuro incierto al destino de España, haciendo del devenir de la nación española una incertidumbre completa. Ah, en el Parlamento catalán, tampoco se recibe a la selección española, puede quitar votos a Pedro Sánchez para su vergonzoso blindaje en el poder.

Atravesamos los momentos más difíciles de nuestra historia pues la torticera actuación de nuestros gobernantes hace que el ciudadano no pueda reaccionar de la manera más democrática y contundente: manifestando su voluntad en las urnas. La corrupción se ha implantado en nuestro gobierno de tal manera que da la impresión de quien no se corrompa no merece estar en este gobierno. La cizaña está sembrada en nuestra sociedad. Solo la sensatez y buena voluntad de los ciudadanos pueden cambiar el gobierno de nuestra nación. Sigamos haciendo cada uno lo bueno que podamos para apartar del gobierno a este grupo de ruines y truhanes.

Fernando Guerrero Cáceres

Ensayista

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