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Ciudadanos, hasta cuándo

Que más hace falta para que la ciudadanía se dé cuenta de que todo lo que dicen los miembros del gobierno de los que forman la oposición, lo hacen ellos. Que más hace falta para que la ciudadanía se dé cuenta que en España solo hay extremos en el gobierno. Corrupción, la ha habido en todos los partidos, y la ciudadanía no ha castigado las actuaciones corruptas. Quizás de aquellos lodos, estos barros. A estas alturas, nada nos asombra. Los miembros del gobierno se apresuran en desmantelar todo ente de las fuerzas de seguridad del Estado que pueda demostrar los presuntos delitos que se les imputan a todos los que han intervenido en tramas de corrupción en el actual gobierno. Decía Julio Anguita que quienes votan a corruptos son cómplices de sus delitos. Eran otros tiempos. Había respeto a la ciudadanía y a las instituciones democráticas. El parlamento era la sede de la voluntad popular que se expresaba con ideas distintas, pero que tenían como finalidad el bien común, aunque dicho bien estuviera alejado de las intenciones de unos y de otros. Hasta cuando la ciudadanía va a ser cómplice del latrocinio al que están sometiendo a las arcas del Estado. Hoy no hay bien común.  Hoy hay enriquecimiento personal y partidista como lo acreditan los presuntos delitos que se están instruyendo en las diversas causas que existen contra miembros del gobierno. Ha existido y aún puede producirse la intención de convertir a España en un bastión ideológico y narco económico en la Europa del sí, pero no. La agresividad de México y el beneplácito del gobierno son posturas a tener en cuenta en la intención de destruir unos de los países más bellos del mundo: España. En una Europa que cuando un dirigente, como Sánchez, se ríe del uso de los fondos europeos no pasa nada. Donde se entretiene a los euro parlamentarios con dimes y diretes aparentando paz y solidaridad cuando en realidad se está sembrando la discordia y el egoísmo, y no pasa nada. Lo que verdaderamente está en juego es bastante más que nuestro país, que ya de por si corre bastante peligro con dirigente como los actuales. Lo que está en juego es que Europa siga siendo el bastión de libertades que hasta ahora ha sido, sin olvidar que regímenes de carácter comunista cuando llegan al poder eliminan la discordancia ideológica y su primen las elecciones democráticas.

Fernando Guerrero Cáceres

Ensayista

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