Málaga confirma que VOX avanza, se consolida y ensancha su base social. Y lo hace en el terreno más difícil: la provincia del presidente de la Junta.
Las elecciones andaluzas del 17 de mayo han dejado en Málaga un dato de enorme valor político: VOX ha logrado su mejor resultado histórico en la provincia. Por primera vez, hemos superado la barrera de los 100.000 votos, alcanzando 108.874 apoyos y el 14,5% del voto provincial. Es un resultado que confirma una tendencia sólida, constante y sostenida: 72.455 votos en 2018, 87.611 en 2022 y más de 108.000 en 2026.
Tres elecciones autonómicas consecutivas al alza. Tres citas con las urnas en las que cada vez más malagueños han decidido confiar en VOX.
Málaga, además, ha aportado casi uno de cada cinco votos de VOX en toda Andalucía. Es decir, nuestra provincia no solo crece: se consolida como una pieza esencial del avance de VOX en el conjunto de la comunidad. En Andalucía, VOX ha alcanzado 576.635 votos y 15 escaños, creciendo respecto a 2022 y situándose como fuerza imprescindible en el nuevo escenario político andaluz.
Los escaños no siempre cuentan toda la historia, ni son siempre el reflejo completo de la realidad política, social y territorial que se mueve por debajo de la aritmética parlamentaria. La historia completa en Málaga es que VOX crece en votos, crece en porcentaje, supera por primera vez los 100.000 apoyos y consolida una implantación cada vez más amplia en la capital, en la Costa del Sol, en la Axarquía y en los municipios del interior.
Y ese crecimiento tiene un valor especial porque se produce en la provincia donde el Partido Popular concentró su mayor poder simbólico e institucional. Juanma Moreno volvió a encabezar la lista del PP por Málaga, acompañado por una candidatura de fuerte peso político, con consejeros y perfiles relevantes del Gobierno andaluz.
Málaga no era una provincia más. Era la provincia del presidente. La provincia donde el PP jugaba con más aparato, más ventaja institucional y más fuerza política. Y precisamente ahí, en ese terreno exigente, VOX volvió a crecer.
El avance se ve con claridad en la capital, donde VOX ha pasado de 27.728 votos en 2018 a 38.642 en 2026: casi 11.000 votos más en dos legislaturas. Málaga ciudad se confirma así como el principal motor del resultado provincial y como una base imprescindible para seguir construyendo alternativa.
La Costa del Sol ha sido otro de los grandes referentes del crecimiento. Mijas alcanza el 19% de los votos, casi uno de cada cinco. Manilva supera el 21%, el mejor porcentaje entre los municipios de volumen significativo de la provincia. Estepona llega al 18%, Marbella suma 8.495 votos y Fuengirola alcanza los 4.361 apoyos. La prensa malagueña ha destacado que VOX se alza ya como segunda fuerza en diez municipios de Málaga y que suma casi 21.000 apoyos más que hace cuatro años.
También la Axarquía y el interior reflejan ese avance. Vélez-Málaga ratifica su crecimiento con 6.577 votos y un 16,92%. Antequera registra su mejor resultado histórico. Y municipios como Yunquera, Villanueva del Trabuco, Alcaucín o Casares muestran que el crecimiento de VOX no es un fenómeno aislado ni limitado a las grandes ciudades: es una corriente cada vez más extendida por toda la geografía malagueña.
Ese dato territorial es fundamental. Porque las elecciones no se ganan solo en una noche electoral, ni se construye un proyecto político sólido únicamente durante quince días de campaña. Se construye con presencia, con calle, con trabajo constante, con equipos municipales, con contacto directo con los vecinos y con capacidad para defender los problemas reales de cada comarca. Las elecciones andaluzas de 2030 se empiezan a trabajar desde ahora: desde cada municipio, desde cada barrio y desde cada conversación con los malagueños.
Málaga tiene problemas muy concretos que VOX ha puesto sobre la mesa durante toda la campaña: la inseguridad creciente, el colapso de la movilidad, el abandono de las infraestructuras, las dificultades para acceder a una vivienda, la presión fiscal, la falta de agua para el campo, el deterioro de la sanidad pública y el cansancio de miles de familias, autónomos y trabajadores que sienten que las administraciones les exigen cada vez más y les devuelven cada vez menos.
Por eso este resultado no es solo una cifra. Es una responsabilidad. Más de 100.000 malagueños han confiado en VOX porque esperan una voz firme, útil y valiente. Una voz que no se conforme, que no se acomode y que no olvide que detrás de cada voto hay una familia, un autónomo, un joven que quiere quedarse en su tierra, un agricultor que necesita agua, un trabajador que sufre los atascos cada mañana o un vecino que quiere vivir seguro en su municipio.
Málaga ha demostrado que VOX avanza incluso en el terreno más difícil. Y ese avance debe convertirse ahora en más trabajo, más presencia municipal, más escucha, más estructura y más ambición.
Una base de más de 100.000 malagueños. Una base construida en la capital, en la Costa del Sol, en la Axarquía, en el Guadalhorce, en Antequera, en la Serranía y en tantos municipios donde cada vez más personas miran a VOX como una alternativa seria, firme y necesaria.
Málaga ha hablado. Y nos ha señalado un camino.
Ahora nos corresponde recorrerlo con humildad, con responsabilidad y con la ambición de quien sabe que lo mejor está por venir.
Porque Málaga no ha marcado un límite para VOX.
Málaga ha marcado un punto de partida.

