«El partido quiere tener el poder por amor al poder mismo»
Tras los días de asueto semanasantero, he querido comenzar mi reflexión marciana de hoy con esta frase de mi venerado George Orwell, a colación de la convocatoria electoral en Andalucía para el próximo 17 de mayo. Partiendo de la base de que nuestro régimen político efectivamente es una oligocracia, con marcados sesgos de partitocracia y que el pueblo sólo es soberano para votar, las elecciones propician el impúdico despliegue del tablero de ajedrez de la más descarnada estrategia partidista. El único objetivo es ganar o conseguir los mejores resultados posibles; el modus operandi para lograrlo lo definió muy bien Maquiavelo en El Príncipe: el fin justifica los medios. Los programas electorales se redactan por costumbre y en muchos casos con un cortapega, a sabiendas de que muy pocos votantes los leerán. A partir de ahora, se trata de humillar al contrario y rebuscar en las hemerotecas para enfangar la liza política. Juan Manuel Moreno Bonilla, el presidente que no dio la cara en el inasumible escándalo del cribado del cáncer de mama, ahora aparece por doquier, cual ubicuo dios. Desplegando su cuidada imagen de simpático cuñado, esconderá detrás de su sonrisa el desmantelamiento de la sanidad pública y la imparable privatización de la educación en Andalucía. Con un gesto afable borrará de un plumazo la polémica sobre los contratos irregulares….
María Jesús Montero, en esa estrategia del PSOE de mandar a sus ministros a las elecciones autonómicas, será el dúctil punching ball tatuado con la cara de Pedro Sánchez y tendrá que explicar la financiación autonómica diferenciada para Cataluña. El haber ostentado el cargo de Consejera en los tiempos de corrupciones y corruptelas varias no creo que le sirva como carta de recomendación.
Las izquierdas a la siniestra del PSOE han escenificado un cuasi pacto in extremis en el que ambas partes alardean de su generosidad. La negociación ha consistido en el reparto de los puestos en las ocho candidaturas provinciales; si hubieran tenido un genuino interés en la exigencia o la aplicación de políticas progresistas dirigidas a dar respuesta a las necesidades de la ciudadanía, existiría una coalición a nivel nacional. Podemos ha recibido un golpe de realidad en Aragón y Castilla y León y simplemente no quiere desaparecer de la escena política. Fueron la esperanza blanca de la izquierda española y al convertirse en un partido político de la casta que denunciaban, asesinaron el espíritu del 15 M. Tras veinticinco años en Izquierda Unida e Iniciativa del Pueblo Andaluz, puedo afirmar que los egos (seguramente el mío también) siempre han estado por encima del verdadero servicio democrático.
A los innombrables no los voy a mentar, vaya a ser que alguien se acuerde de votarlos.
“No se establece una dictadura para salvaguardar una revolución; se hace la revolución para establecer una dictadura”
George Orwell
Porque hoy sigue siendo martes, te mando mucha fuerza y mucho ánimo en estos tiempos de negrura para la humanidad.
A JL, por su apoyo incondicional.
