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Los aliados europeos ceden ante Trump

En 2015, el gasto militar reportado por la Alianza Trasatlántica superó los 895 mil 726 millones de dólares y, en 2025, llegó a 1.6 billones de dólares con la mayoría de los 33 países miembros duplicando o incluso triplicando su gasto en defensa. 

Tal es el caso de Alemania, España y Turquía con un gasto militar que se ha triplicado entre 2015 y 2025: por ejemplo, en dicho lapso, el de Alemania pasó de 39 mil 833 millones de dólares a 120 mil 747 millones de dólares; el de España, también ha sido notable, de 11 mil 096 millones de dólares a 37 mil 940 millones de dólares; y, el de Turquía, de 11 mil 995 pasó a 36 mil 414 millones de dólares.

Y, aunque, Donald Trump sigue reprochando a sus aliados que no gastan lo suficiente, solo el año pasado, los aliados europeos junto con Canadá, aumentaron 20% su gasto en defensa. La mayoría de los países ya destinan el 2% del PIB al rubro militar y mantienen como meta alcanzar el 5% antes de 2035.

Si algo deja en conclusión el informe de la OTAN presentado recientemente por su titular, Mark Rutte, es que Estados Unidos ha consolidado su posición como el principal proveedor de armamento del mundo; y que, los países del continente europeo son los que más están gastando en rearmarse por encima de cualquier otro continente. 

Ya sea que este rearme sea por miedo a Rusia o bien por disuasión o quizá por las presiones externas del mandatario norteamericano, la nueva carrera armamentista no conoce de límites.

En un documento reciente, el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI) refiere que en el último año la OTAN aumentó 20% su gasto militar; y, a nivel mundial, este gasto incrementó 9.4% hasta llegar a 2.7 billones dólares. 

“Los cinco países con más gasto militar como Estados Unidos, China, Rusia, Alemania e India, representaron el 60% del total global. Se está experimentando una vorágine de gasto militar que ni siquiera tiene punto de comparación a lo vívido en la Guerra Fría”, de acuerdo con dicho análisis.

Hay otros países que están adquiriendo un rol destacado como Francia que, de 2021 a 2025, dio un salto para convertirse en el segundo mayor suministrador de armas. Sus exportaciones crecieron 21% con ventas a 63 países sobre todo a India. 

Es interesante la posición de Rusia: ha sido el único país, dentro de los proveedores, que vio caer 64% sus exportaciones y redujo 21% su cuota de exportaciones globales. “Casi tres cuartas partes de las exportaciones de armas rusas se destinaron a tres países: India con un 48%; China y Bielorrusia cada una con el 13 por ciento”.

Otro cambio notable:  en dicha etapa de análisis, Alemania superó a China para convertirse en el cuarto mayor exportador de armas con el 5.7% de las exportaciones globales sobre todo una cuarta parte destinadas a Ucrania. Italia dejó de ser el décimo exportador para ubicarse como el sexto exportador de armas del mundo, con más de la mitad, destinadas a Medio Oriente; otro porcentaje menor a Asia y Oceanía y Europa.

Por su parte, Israel superó a Reino Unido, como mayor proveedor de armas con una cuota en las exportaciones globales de 3.1 por ciento. La industria militar israelí está enfocada en los sistemas de defensa aérea.

A COLACIÓN

Del 8 al 12 de febrero pasado, se llevó a cabo en Riad, la feria de defensa mundial, a la que concurrieron los fabricantes de armamento más relevantes para mostrar sus novedades en un campo de la seguridad y la defensa que es cada más preciso. 

Las nuevas guerras del siglo XXI nada tienen que ver con las pasadas guerras convencionales; en la actualidad, desarrollan un formato híbrido y asimétrico, así es que la resistencia en combate pone a prueba las nuevas tecnologías.  

 Las aeronaves, vehículos blindados, drones, sistemas de defensa antimisiles, submarinos y armas de infantería son cada vez más evaluados según la eficacia con la que operan.

Los sistemas militares modernos están diseñados en torno a una serie de características: su velocidad; la información que codifican; su precisión y su capacidad de interoperabilidad. En suma, el gasto militar está por las nubes y la industria militar haciendo corte de caja… es una nueva Era armamentista. 

 

Claudia Luna Palencia

Periodista

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